El informe anual de Derechos Humanos de la ONU centra un amplio capítulo en los asesinatos de líderes sociales en el país, atribuyendo gran parte de estos a grupos de origen paramilitar.

El documento indica que en el 2016 fueron asesinados 128 líderes, 68 afiliados a movimientos políticos y 63 a otras organizaciones.


El 80% de los homicidios se registraron en regiones donde hubo presencia histórica de las Farc.


Según el informe de Naciones Unidas, uno de los principales factores de la violencia han sido los cultivos ilícitos, principalmente la coca, eso sumado a que el vacío dejado por las Farc lo están ocupando grupos armados al servicio del narcotráfico.


Por su parte, el representante en Colombia del alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Todd Howland, manifestó que grupos posparamilitares como el Clan del Golfo están asesinando concurridamente en el Chocó y Antioquia.


“El Clan del Golfo está matando muy fuertemente en Chocó y en Antioquia, hay otros grupos que asesinan en Tumaco que también tienen influencia de estos grupos posdesmovilización”, advirtió.


Howland agregó que el Clan del Golfo estaba más preparado para el proceso de paz que muchos sectores sociales y políticos, porque “tenían claro su objetivo, ocupar los espacios que dejaron las Farc”.


El informe registra que el aumento de asesinatos de líderes sociales en lo corrido de este año se debe al poder económico ilícito de estas regiones.