La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos manifestó su preocupación frente a la posibilidad de que se presente un nuevo paro campesino en el Catatumbo.

Todd Howland, representante en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos aseguró que espera que el Gobierno sea coherente y no decida reanudar las fumigaciones con glifosato en esta región.

 

“Tenemos confianza que el Gobierno va a ser consistente. El Gobierno ya hizo la propuesta de hacer negociación con varios movimientos sociales. Entonces todavía no hay una decisión de comenzar las fumigaciones de nuevo, esperemos que esta semana el Gobierno discuta sobre esta problemática que es real y se sigan las negociaciones con los campesinos, especialmente los cocaleros”, manifestó

 

Howland señaló que es importante que el Gobierno considere la propuesta de los campesinos de aplicar un plan piloto de sustitución de cultivos en la vereda La Angalia, ubicada en el corregimiento de Versalles, municipio de Tibú.

 

“Esta propuesta de los campesinos es muy interesante porque está agrupando un gran grupo de campesinos en una vereda, una gran parte de la vereda está diciendo vamos a participar en este proceso. Este tipo de iniciativas responden a las preocupaciones del Gobierno” , añadió.

 

La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos es garante de la Mesa de Interlocución y Acuerdo de Catatumbo, desde 2013. Según la ONU, los campesinos cumplieron sus compromisos en el marco de los acuerdos suscritos con el Gobierno y que permitieron el levantamiento del anterior paro campesino.

 

La Oficina de la ONU señaló que las 272 familias que hacen parte del  programa “post-erradicación” de 7.290 hectáreas ubicadas entre los municipios de Sardinata y Tibú, han cumplido con el compromiso de la sustitución de cultivos.