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Foto: AFP



El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, presentó este jueves al Consejo de Seguridad de ese organismo un balance positivo del cese el fuego bilateral entre el Gobierno colombiano y el ELN, pese a incidentes registrados y las dificultades para la verificación.

Sin embargo, en el informe se advierte que “el entorno político, dominado por las próximas elecciones parlamentarias y presidenciales, en marzo y mayo de 2018 respectivamente, contribuye asimismo a la incertidumbre”.

“Los resultados del cese al fuego temporal, transcurridos más de dos meses desde su entrada en vigor, el 1 de octubre de 2017, son sin duda alguna positivos en relación con dos de sus objetivos fundamentales: los combates han cesado y las comunidades más vulnerables disfrutan de una disminución patente de la violencia en las zonas afectadas por el conflicto”, precisa el informe.

Hasta la fecha, según el reporte, “se han presentado 35 casos ante el Mecanismo y algunos de ellos se han resuelto ”. La mayoría de los incidentes notificados tuvieron lugar en dos departamentos, principalmente en Chocó y en menor medida, en Arauca.

En el informe se indica que los resultados son positivos en varios sentidos:

1)- No se han producido enfrentamientos armados entre las fuerzas armadas de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional, “ni este ha perpetrado ataques contra la infraestructura, en marcado contraste con la situación anterior a la entrada en vigor del cese al fuego”.

2)- Aunque se han confirmado varios incidentes en los que se ha visto afectada la población civil, “las comunidades de las zonas afectadas por el conflicto han informado de que la violencia ha disminuido y la situación humanitaria ha mejorado”.

3)- “Se ha avanzado en la implementación del primer punto del programa de negociación sustantivo, hecho al que debía contribuir el cese al fuego. Con el objetivo de definir la metodología más apropiada para un futuro diálogo nacional, se han llevado a cabo audiencias públicas en las que han participado organizaciones sociales muy diversas”.

El informe también precisa que entre el 31 de octubre y el 16 de noviembre de 2017, 192 representantes de 181 organizaciones participaron en dichas audiencias.

Sin embargo, el balance del Secretario General de la ONU advierte que pese a las circunstancias favorables se han registrado varios incidentes, “algunos de los cuales se han confirmado, y el Mecanismo ha tenido dificultades para cumplir su mandato en cuanto a la coordinación de los movimientos de tropas de ambas partes, y a la prevención y la verificación de incidentes ”.

Aclara, que esto se debe a que “persisten las diferencias entre las partes en cuanto a la interpretación de los actos prohibidos en virtud del Acuerdo de Quito y, por consiguiente, las diferencias de interpretación respecto al alcance del mandato del Mecanismo. El otro factor son las dificultades con que se han encontrado los equipos de las Naciones Unidas para acceder a zonas de conflicto muy remotas".

Otras dificultades que se han presentado durante la vigencia del cese el fuego entre el Gobierno colombiano y el ELN, según el informe de la ONU por diferencias de interpretación del protocolo del Acuerdo de Quito que limitan el Mecanismo de Verificación, son:

“a) -en una primera categoría de casos, el Gobierno consideraba que las operaciones emprendidas por las fuerzas armadas eran conformes a los protocolos, mientras que el Ejército de Liberación Nacional las consideraba una violación del compromiso de las partes de no llevar a cabo acciones ofensivas.

b) -En relación al secuestro y el reclutamiento de niños, el Ejército de Liberación Nacional ha tomado nota de las quejas, pero cuestiona que estas sean competencia del Mecanismo, ya que son objeto de compromisos humanitarios independientes contraídos en el marco de la negociación política.

c) -El ELN informó de homicidios que el Gobierno consideró ajenos al mandato del Mecanismo; y d) finalmente, en casos de presuntos homicidio y extorsión, ha sido muy difícil para los equipos de verificación determinar la responsabilidad con un grado suficiente de certeza”.

De igual modo, Guterres señala que el Gobierno de Colombia ha indicado que es firme partidario de una prórroga del cese el fuego que termina el 9 de enero, pero el ELN ha señalado que por “la complejidad de los factores políticos y militares que intervienen en esta decisión, incluidos sus recelos respecto a la implementación del cese al fuego hasta la fecha, necesita llevar a cabo consultas internas exhaustivas, que se están celebrando en la actualidad”.

El Secretario General de la ONU, acota que “dado el tiempo que, de prorrogarse el cese al fuego, se necesitaría para que el Consejo decidiese acerca de una posible ampliación del mandato de la Misión en relación con dicho cese al fuego (y los ajustes necesarios en el seno de la propia Misión), mi Representante Especial ha solicitado a las partes que tomen una decisión antes de mediados de diciembre de 2017”.

Finalmente, Guterres recomienda que pese a las limitaciones de la Misión de verificación, renueve el mandato de la Misión en relación con el cese al fuego entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional si ambas partes decidiesen prorrogarlo, e indicar los posibles requisitos a ese fin”.