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De acuerdo con el reporte de la OCHA cerca de 1.000 personas “han tenido que limitar su libre movilidad y suspender sus actividades diarias de subsistencia, configurándose así una situación de confinamiento”.

Además, 711 personas más (148 familias) de cinco comunidades indígenas de la misma zona, tuvieron que desplazarse hacia la población de Vivícora desde el 20 de abril por las hostilidades.

La Oficina de la ONU también informó que producto de los enfrentamientos se han reportado daños en viviendas de los indígenas Quimpará y de la comunidad afrocolombiana Piedra Honda, donde se registró la muerte de una mujer por hipertensión.

En general, la situación actual estaría teniendo impacto en la salud mental y psicosocial de las poblaciones afectadas”, dice el informe titulado ‘Confinamiento y desplazamiento masivo en zona rural de Bagadó (Chocó)’.

Según la OCHA, la Alcaldía de Bagadó ya entregó kits alimentarios a las comunidades afectadas en marzo y actualmente gestiona ayudas para las familias damnificadas por el desplazamiento y confinamiento, además de material para reparar las 56 viviendas afectadas en la comunidad Piedra Honda.

La Secretaría de Salud de Chocó y el ICBF3 planean una posible entrada a la zona en los próximos días para brindar acompañamiento y servicios de salud física y mental”, afirma el reporte.

Además, la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios aseguró que ya se le había llamado la atención al Ejército por “el impacto de los operativos militares en los territorios étnicos, y la necesidad de comunicarse y articular acciones con las autoridades étnicas y la guardia indígena”.

El Equipo Humanitario Local Chocó y el Grupo Temático de Protección Local, visitarán las comunidades indígenas afectadas a partir del 4 de mayo, para evaluar necesidades humanitarias y definir posible ayuda complementaria”, puntualiza el informe.