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Una sentencia a favor de una comunidad indígena fue traducida en lengua nativa con el objetivo de socializar, con los miembros de este pueblo, los efectos de la decisión judicial a manera de reparación del Estado por las afectaciones sufridas en medio del conflicto armado.

En lo alto de la Serranía del Perijá, en territorio del departamento del Cesar, en plena frontera con Venezuela, habitan los Yukpa. Un pueblo ancestral que según la Corte Constitucional está en riesgo de exterminio físico y cultural.

Esta comunidad, conformada por los Resguardos de Menkue, Misaya y La Pista, también ha sufrido por el conflicto. Sus zonas han sido ocupados por todos los actores armados y las confrontaciones los han dejado, como lo asegura Luis Martínez líder comunitario, en un pequeño espacio, confinados tratando de sobrevivir con lo poco que pueden obtener de la naturaleza en el territorio que les ha dejado la guerra.

“Como dice la comunidad primero tenemos que estar, porque los Yukpa sin territorio no hay organización, tenemos que estar con nuestra cultura que teníamos, tenemos que trabajar unidos, porque nosotros somos 7 pueblos que estamos en este resguardo”.

En un proceso de caracterización desarrollado por el Estado a través de la Unidad de Restitución de Tierras, se logró justificar el derecho de los Yukpa a mantener su territorio y a recuperar lo perdido por culpa de la presencia de actores armados.

La sentencia fue proferida a favor de los nativos, en un hecho que según Martín Mejía, los ayudará a defender sus tradiciones pues “así vuelven lo que es nuestros sitios sagrados, medicina tradicional, que vuelva el agua y queremos vivir”, expresa.

Pero algo faltaba para que la población entendiera lo que fue fallado a su favor pues la sentencia fue proferida en español, un idioma que solamente algunas autoridades indígenas comprenden. Una nueva decisión emitida por el Tribunal Superior de Cartagena, logró que por primera vez en medio de un proceso de reparación por el conflicto armado la orden judicial fuera traducida a una lengua indígena.

Edelma Gómez, Coordinadora del área de construcción de paz de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA en Colombia, resalta la labor de traducir la sentencia tras indicar que es “la primera traducción para conocer en detalle su verdad judicial en el propio dialecto Yukpa”.

La sentencia, hoy en lengua nativa, busca a través de 23 órdenes dadas a diferentes instituciones estatales desde la titulación de tierras, la ampliación de los resguardos y la promoción de actividades ancestrales de los Yukpa.

“La comunidad va a poder conocer lo que dice la sentencia, va a poder hacer seguimiento a lo que dice la sentencia en el marco judicial y no solamente queda en el conocimiento de algunas autoridades que lean en español, sino que también se expande el conocimiento a toda la comunidad”, puntualiza la delegada de la OEA.

Recuperar sus tradiciones, evitar que desaparezcan y poder vivir de su territorio, el mismo que consideran es algo que está ligado a sus propias vidas, esperan ahora los Yukpa, haciendo seguimiento en su propia lengua a las órdenes dadas al Estado para su protección.