Cargando contenido

Foto: RCN Radio/Inaldo Pérez



Al general (r) Óscar Naranjo le quedan menos de siete meses en la Vicepresidencia de la República y todos los días llega a su oficina con la “palabra empeñada” en trabajar hasta el último instante que le toque en el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos.

No habrá milagros en la lucha contra los cultivos ilícitos: Vicepresidente Naranjo


El funcionario es consciente y se siente conforme de haber sabido manejar bien la transición de una gestión ligada a la infraestructura con Germán Vargas Lleras, a otra muy diferente y asociada a la paz, bajo su mando.

Chocó, Tumaco, la petición de sometimiento de las bandas criminales, la lucha contra las drogas, el proceso de paz con el ELN y fortalecimiento de los acuerdos con las Farc, son parte del día a día de este personaje que pese a haber colgado ya su uniforme de oficial, aún extraña a sus miles de hombres en la Policía Nacional.

¿Extraña sus días en la Policía?

Extraño a mis policías, la verdad los quiero tanto y los veo sufrir tanto, los veo enfrentar tantas dificultades que por momentos me angustia ver como hay 185 mil hombres y mujeres que cumplen con su deber de manera anónima y de cuando en cuando solamente hay una visión sobre el imaginario del que se equivocó.

La verdad yo quiero a los policías que cumplen muy bien con su deber, los admiro demasiado y también debo decirlo ahora; uno de mis grandes aprendizajes en la Vicepresidencia es haber descubierto y redescubierto un amor muy grande que tienen las Fuerzas Militares por servir a los colombianos, siempre trabajé con ellos, pero nunca imaginé que hubiese tanta capacidad de entrega como la que he constatado desde la Vicepresidencia.

¿Dónde se ve luego de que termine el Gobierno del presidente Santos y por ende su trabajo al frente de la Vicepresidencia?

Francamente me veo como lo que he sido siempre, un gran enamorado de mi país, como una persona que siente enorme afecto por cada colombiano y como un colombiano que no perderá la esperanza de que después de haber puesto fin a un conflicto, y tenemos esta oportunidad maravillosa de no matarnos, seamos un país donde haya inclusión y respeto y particularmente respeto por la vida.

Pero me veo también, después de 40 años de servicio público, de regreso a mi hogar, de regreso a llenar vacíos que tengo en materia académica, de regreso también a mis conexiones con el mundo en temas donde siento pasión para que busquemos alternativas de solución, como es por ejemplo todo lo que tiene que ver con la convivencia en Latinoamérica, todo lo que tiene que ver con esa oleada de drogadicción y narcotráfico que afecta tanto las democracias, pero me veo particularmente, pues ya al margen del servicio público.

Óscar Naranjo: se necesitarán por lo menos 15 años para superar el rezago que dejó la guerra


Decía Juan Gossaín cuando anunció su retiro del periodismo que “me dedicaré a malcriar a mis nietos como no lo pude hacer con mis hijos”, ¿Cree que podría pasar al similar con usted?

Ya que menciona a Juan Gossaín, tengo que decir que cuando miro ejemplos del buen retiro, que no es el buen retiro pasivo, sino el buen retiro activo, la figura de Juan aparece ahí porque dar un paso al costado sin abandonar principios, sin abandonar la causa, es el ejemplo que él nos ha dado desde su hogar, iluminando con una mente maravillosa y con una prosa especial a los colombianos para que no nos olvidemos de resolver problemas. Yo quisiera seguir un poco ese ejemplo.



Si lo llegasen a llamar en un futuro para un proyecto político, ¿aceptaría?

Francamente no me veo en la vida política electoral, probablemente me veo probablemente sí en la vida política institucional, pero no estoy, digamos, hecho para hacer campaña y conseguir votos, yo tengo que admitir que ahí tengo una deficiencia enorme y un gran respeto por los políticos que hacen esa tarea, pero no me veo en política electoral.

¿Cuál es el balance que deja su gestión al cierre de de 2017 y  lo que podría ser este 2018?

Francamente, fueron nueve meses muy intensos que comenzaron por darle una característica a la Vicepresidencia en un esfuerzo que llamamos como punto de encuentro del desencuentro y como la Vicepresidencia y el Gobierno en las regiones.

Sobre esas dos premisas avanzamos y al final en el tema de regiones, podemos decir que hubo más de 80 viajes durante estos nueve meses que nos permitieron visitar 23 departamentos, algo más de 37 municipios y tener un diálogo ciudadano con cerca de 11 mil personas en las regiones, justamente en esas regiones que corresponden a la Colombia profunda que vivió intensamente el conflicto y que hoy tiene toda la confianza y la esperanza de que construyamos paz, con motivo del fin del conflicto con las Farc.

Y por otro lado, en relación con nuestra intervención para que distintos sectores de la sociedad colombiana, del Gobierno y el Estado resuelvan sus problemas y cuellos de botella en relación con la gestión; pues la Vicepresidencia fue ese punto de encuentro del desencuentro y yo lo que puedo decir hoy es que los colombianos, especialmente en las regiones, pero también los funcionarios del Estado en general y la sociedad saben que en la Vicepresidencia hay un espacio para encontrar soluciones, para buscar caminos que permitan avanzar en una etapa muy singular de la vida del país que corresponde a una situación inédita que nos da la oportunidad de superar un conflicto de más de medio siglo

Le quedan algo más de siete meses al Gobierno del Presidente Santos, ¿Cuál cree usted que son los retos y temas urgentes que tiene la Vicepresidencia en este lapso?

Trabajaremos intensamente hasta que el Gobierno entrante asuma sus responsabilidades: nosotros tenemos varias prioridades, una es lo que uno podría llamar la estabilización de la paz, que significa, de manera transversal al país y particularmente en regiones muy complejas, que nuestra oferta de seguridad y justicia sea suficiente para que a partir de la seguridad, la convivencia y la aplicación de justicia, puedan desarrollarse todos los proyectos de transformación de esa Colombia que padeció el conflicto.

Dos, estamos empeñados en que estas sean las elecciones con mayores garantías y más pacíficas de los últimos 50 años y en ese sentido estamos trabajando de la mano del Ministerio del Interior y de Defensa y todo el Gobierno, por instrucciones del Presidente, para asegurar que estas sean unas elecciones transparentes, en paz y muy seguras.





¿Qué hacer con las disidencias de las Farc? Esto responde el vicepresidente Óscar Naranjo


Una publicación compartida de rcnradio (@rcnradiocolombia) el






Un año crucial para la paz

El vicepresidente Óscar Naranjo es consciente de que este año será crucial para la consolidación del acuerdo de paz firmado con las Farc. Asegura que las campañas políticas jugarán un papel fundamental para lo que viene y que todos los aspirantes deben tener cuenta las peticiones de la comunidad.

Este es un año electoral, ¿cómo evitar que las campañas electorales afecten la implementación de los acuerdos de paz? y ¿Qué le diría a los políticos que quieren usar el proceso de paz como un caballito de batalla?

Yo creo que la responsabilidad de los líderes políticos es escuchar a los ciudadanos y leer las señales que estos lanzan sobre sus demandas, sobre sus necesidades y sus aspiraciones; yo de lo que estoy seguro es que si los políticos en campaña hoy son responsables leyendo cuál es el mandato que quieren los electores darles, se darán cuenta que nadie está invocando el regreso a la guerra, nadie quiere regresar al conflicto, todo lo contrario, puede que haya diferencias en la manera como estamos construyendo la paz, pero al mismo tiempo yo diría que hay una gran identidad de los colombianos de que no es posible regresar a la violencia.

¿Cómo decirle a la gente qué es verdad y qué es mentira en esas campañas?

Yo francamente creo en los medios de comunicación y he dicho que el papel de los medios de comunicación en una sociedad democrática es vital y que en ese sentido, ahora que estamos entrando en una nueva era de comunicaciones, muy direccionada por lo que sucede en las redes sociales, muy afectada por lo que sucede con las noticias falsas, muy afectada por lo que sucede con los ataques robóticos en esas redes, los medios de comunicación juegan un papel muy importante.

Yo confío en que los medios colombianos, que son profesionales, que siempre se han preocupado y han enfrentado las amenazas que hemos soportado durante los últimos años con mucha entereza, respondan a esa necesidad de que la verdad sea la que oriente el debate, que el respeto sea el sello del debate y que en todo caso no caigamos en emociones basadas en mentiras.

Recientemente, se conoció la amenaza que hay por parte de Rusia, que incluso fue revelada por el mismo Gobierno Nacional, de poder afectar las elecciones. ¿Están las autoridades preparadas para esto?





¿Está Colombia preparada para la amenaza de Rusia en las #elecciones2018 ?


Una publicación compartida de rcnradio (@rcnradiocolombia) el






Bueno yo creo que el mundo entero está sorprendido viendo cómo esa irrupción de ataques cibernéticos en las democracias las está afectando, nosotros lo que estamos recogiendo son experiencias de otras naciones, el Presidente ha anunciado que estaremos trabajando en una especie de frente común con los países del continente que vamos a enfrentar elecciones, para contener y mitigar lo que puedan ser esas amenazas.

Yo diría que el país ha venido dando pasos muy importantes en materia de ciberseguridad y ciberdefensa y en la lucha contra el ciberdelito, pero en todo caso esos esfuerzos nunca serán suficientes para contrarrestar lo que puede ser, como ya está viendo el mundo, una amenaza sistemática y estructural de personas que están ocupadas particularmente en crear desconfianza e indignación ciudadana.

El general (r) Óscar Naranjo tiene actualmente 61 años y al término de su gestión como Vicepresidente de la República (el próximo 7 de agosto), habrá durado un año y cinco meses en el cargo. Pese a que fue galardonado como el mejor Policía del mundo, no se siente como tal y asegura que sus más de 30 años de carrera en la institución sólo despertaron en él un amor profundo por esta profesión, la cual espera se pueda consolidar en el país, una vez se logre el fin de la guerra.

Por: Daniel Hernández