Una de las principales dificultades que afronta la ciudad de Cali, es el número hurtos a personas. El 2017 cerró con 14.737 denuncias por este delito, 4.378 casos más que en el año 2016, cuando fueron denunciados 10.593 fleteos.

Es por eso que en este 2018, las autoridades replantearon varias estrategias para reducir el número de oportunidades para los delincuentes. "Hemos trazado algunas operaciones con grupos dedicados al hurto a residencias, a personas y a automotores que realizan tareas focalizadas en distintos planes de seguridad", aseguró el coronel Henry Jiménez, subcomandante de la Policía Metropolitana de Cali.

Para el oficial, hay puntos críticos en la ciudad para los que se está trabajando en las horas pico, con el objetivo de contrarrestar los actos delictivos, especialmente en el transporte público.

Las cifras del 2017 en materia de robos a establecimientos comerciales tuvieron un incremento del 20% con 200 casos más que el 2016. Acompañado de estos indicadores, la Policía tiene entre sus planes para los siguientes once meses trabajar para reducir el número asaltos a viviendas que dejó en el año anterior un total de 1.024 casos, 200 más que los denunciados en el año 2016.

No obstante, la policía espera mantener la reducción en el 2018 del hurto a motocicletas con un consolidado de 2.298 robadas frente a las 2.993 en el año 2016. Sin embargo, en materia de carros, las cifras se mantienen en números rojos con 1.624 casos en el 2017.

Para este año, en coordinación con la secretaría de movilidad de Cali, la policía viene haciendo un imán de control con los parrilleros hombres, que pese a estar prohibidos en esta ciudad siguen representando peligro en los barrios residenciales.

Los delitos en contra de la vida tienen una reducción en este primer mes del año de 13 casos, lo que implica una reducción del 18% que dejó a la ciudad con corte de los 18 días menos violentos desde que se tiene registro estadístico.