Con la muerte violenta de tres mujeres en el Centro Comercial Andino de Bogotá, se está enviado un mensaje de tenebroso  a la comunidad, ahora, que se completa la entrega de armas por parte de la guerrilla de las FARC, dijo el obispo de Cali, monseñor, Darío de Jesús Monsalve. De hecho, indicó que “la rama rancia y violenta del país trata de desmentir el proceso de desarme con una acción de terror”. En su opinión,  la sociedad colombina no se puede quedar quieta frente a los grupos violentos, que buscan perpetuar una sociedad donde todo se dirime con las armas, la  muerte y la destrucción. Agregó que “esto es un campanazo para que el pueblo se ponga de pie y entienda que todos tenemos que salir juntos de la confrontación armada”, Monseñor Monsalve, explicó que también es la hora para que la subversión, que aun no entra en el acuerdo del cese del fuego y de hostilidades, de los pasos  para encontrar ese camino. A su juicio, “la sociedad tiene que exigir que cese la violencia para que se pueda identificar quiénes son los que permanecen en esta línea de destrucción y muerte”. Finalmente, el vocero de la iglesia católica, en el Valle del Cauca, explicó que el pueblo tiene que ser convocado a manifestarse multitudinariamente en contra de este camino tenebroso.