Cinco trabajadores de la Compañía Energética de Occidente que se encontraban atendiendo una reunión con la comunidad del municipio de Jambaló para discutir los temas del servicio, fueron obligados a permanecer en el polideportivo del lugar hasta altas horas de la noche, impidiéndose su libre movilización. La compañía informo que no se llegó a un acuerdo y el caso fue denunciado como un secuestro ante las autoridades competentes. Solo después de las 9 de la noche se les permitió salir del lugar a los trabajadores. La comunidad de este municipio aduce su accionar en requerir a la compañía  la continuidad del servicio sin permitir los procesos de normalización de conexiones fraudulentas a la red. A estos hechos se suma la situación que se presenta en Inzá donde permanecen retenidos equipos de contratistas encargados de hacer los trabajos de mantenimiento. En varios de los municipios donde se registra esta situación las conexiones ilegales están siendo utilizadas en invernaderos donde se cultiva marihuana