Dos concejales de Cali solicitaron al alcalde, Maurice Armitage, militar parte de la ciudad, toda vez que se ha disparado la tasa de criminalidad en la zona de ladera, el jarillón del río Cauca y el barrio Santa Elena, entre otros sectores. El cabildante conservador, Fernando Tamayo, manifestó que en la capital del Valle del Cauca hay extorsión, hurtos y oficinas al servicio del sicariato, donde se planifican los homicidios. Así mismo indicó que en “las últimas semanas han sido asesinadas ocho personas, las cuales aparecieron torturadas y con tiros de gracia y en los  baúles de los  carros, lo que significa que hay un enfrentamiento entre bandas del narcotráfico”. De igual forma, el concejal del Centro Democrático, Roberto Rodríguez, aseguró que los hechos violentos obligan a la administración local a buscar la ayuda castrense. Al mismo tiempo, enfatizó, que en la parte baja de la ladera hay expendios de drogas, las cual llega sin problemas a los colegios y escuelas. “El problema del microtráfico sigue creciendo a pasos agigantados. Las bandas criminales se especializan, y ahora, están reclutando menores de 8, 9 y 10 años para transportar y comercializar estupefacientes”, subrayó el cabildante Rodríguez.