Hotel La Sagrada Familia. Foto RCN Radio Cali.

  Ante la Procuraduría General de la República deberá conciliarse este 14 de octubre el pleito entre la Alcaldía de Cali y la constructora JERO SAS, responsable del proyecto Hotel La Sagrada Familia, por la suspensión de las obras que ya completa nueve meses. Según el gerente de la firma, Jerónimo Jiménez, la empresa ha agotado todas las instancias para encontrar una solución a las objeciones de la administración municipal. Sin embargo, dicha intención no se ha logrado, por lo que asegura, se ven abocados a interponer una demanda por daños y perjuicios que asciende a las $40.000 millones. Jimenez expone que la premura por reactivar la construcción tiene qué ver con lo que esperan los inversionistas con quienes se comprometieron a entregar la edificación para finales de este año. Lo que no se explica, según el empresario, es el porqué de la suspensión cuando ya se habían otorgado los permisos por parte de la Curaduría Urbana número 1, que autorizaba la intervención al terreno. A esto, la Alcaldía de Cali, a través de un comunicado, respondió que acudirá a dicha citación, pero especifica que: “el proyecto de La Sagrada Familia tiene licencia de construcción aprobada. Sin embargo, existen obras que no estaban contempladas en el permiso”. Según lo estipulado en el acuerdo, la firma de construcción excedió en 3.000 metros cuadrados lo autorizado por la administración municipal y que no cuentan con la debida revisión arquitectónica y estructural realizada en un principio por la curaduría, lo que pone en riesgo “el bienestar y la vida de los ciudadanos”. Otra de las objeciones interpuestas por la Alcaldía refiere incumplimientos en la protección del bien patrimonial y cultural, representados en el tamaño del edificio en construcción que sobrepasa lo permitido en la licencia. “El proyecto de modificación para La Sagrada Familia fue negado por esta administración municipal, porque desconoció las normas que protegen los bienes de interés cultural. Esta decisión es legal, está vigente y sólo podría ser anulada por un juez de la República”, refiere el comunicado. Para Jiménez, estas determinaciones son arbitrarias debido a que la altura ya fue revisada por ambas partes y califica los argumentos de la alcaldía de carácter subjetivo. “Cuando debían entregarnos los planos, supeditaron la entrega a una solicitud por que cumpliéramos con un plan de movilidad, que por cierto no es procedente en la norma. Sin embargo lo cumplimos y en la resolución emiten unos términos por fuera de lo técnico”. Las obras fueron suspendidas en el mes de febrero bajo la posibilidad de corregir las objeciones. El proyecto se construye del antiguo colegio La Sagrada Familia ubicado en el parque del barrio El Peñón, oeste de Cali.