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Según las denuncias de la Federación de Asociaciones Indígenas de Chocó, el fuego cruzado ocurrió a tan sólo 100 metros del resguardo.

Enfrentamientos
Foto de referencia
AFP

A la cabecera municipal de Nuquí se desplazaron forzosamente 40 familias de la comunidad indígena Villa Nueva Jurubira, en Choco, por el temor tras los enfrentamientos entre la Infantería de Marina y el Clan del Golfo.

En medio del enfrentamiento, jóvenes y ancianos habrían sido maltratados para obtener información, mientras que los indígenas que adelantaban trabajos en los cultivos tuvieron que emprender la huida por la selva chocoana.

A causa de esta zozobra, los pobladores ancestrales abandonaron sus viviendas y se fueron a ocultar a otros territorios, aseguró el alcalde de Nuquí, Everto López.

El mandatario local ya envió una carta a la Defensoría Regional del Pueblo, a la Gobernación de Chocó y al Ejército para que se garantice la protección de las comunidades indígenas en su municipio. 

Además, solicita la intervención para brindar ayudas humanitarias como alimentación, aseo y vestuario para siete familias que se albergan en el municipio.

Indígenas confinados

La Oficina de Asuntos Humanitarios de la Organización de las Naciones Unidas alertó que 331 familias de 6 comunidades indígenas están confinadas en la costa pacífica de Chocó, principalmente en el municipio de Nuquí, donde habría enfrentamientos entre grupos armados ilegales.

Según la ONU, son cerca de 1.600 indígenas de la comunidad Emberá Dóvida los que hace un mes tienen restricciones a la movilidad por temor a quedar en medio del fuego cruzado.

El secretario general de la organización indígena Fedeorewa, Javier Arrieta, explicó que la situación de orden público es crítica en otros municipios, donde también hay siembra de minas antipersonal cerca a los resguardos.

Fuente

RCN Radio

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