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La exigencia se debe a la mala atención que ofrece a los usuarios.

Por mala atención a los usuarios, por imponer barreras para una oportuna atención y demorar las entrega de medicamentos, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, se unió al clamor de trece alcaldes del departamento, para pedirle a la Superintendencia Nacional de Salud, el retiro de la EPS Barrios Unidos de Quibdó.

“Hoy estamos firmando una carta en la que le pedimos a la Superintendencia que Barrios Unidos de Quibdó no preste más ese servicio, porque están perjudicando a los pacientes y exponiéndolos a que haya un problema de mortalidad por ese mal servicio”, dijo la mandataria tras sostener una reunión con alcaldes y directores de hospitales de los municipios afectados por dicha EPS.

Por su parte, Andrés Felipe Amaya, gerente de la IPS de Cartago, aseguró que Barrios Unidos no tiene una red de prestadores adecuada, “por eso hemos tenido que llevar pacientes hasta Rionegro, Antioquia, porque no tiene una red dentro del mismo departamento”.

A lo anterior también se suma la mala administración de la entidad, afectado de paso a los pacientes que tiene dicha EPS.

La criticada EPS, presta sus servicios a 74.618 afiliados, que residen en los municipios de Alcalá, Ansermanuevo, Argelia, Bolívar, Calima, Cartago, El Águila, El Cairo, Guacarí, La Unión, Obando, Roldanillo y Toro,

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