Con el fin de promover una respuesta oportuna de la comunidad ante posibles inundaciones del río Molino, como ocurrió en diciembre de 2013, la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo instaló sensores para monitorear los niveles del río. Las zonas altas del río Molino estarán vigiladas por los mismos habitantes capacitados en alertas tempranas, serán ellos quienes den aviso oportuno, de presentarse alguna eventualidad en el caudal de la afluente. Aunque en la ciudad de Popayán las lluvias han disminuido drásticamente no se descartan precipitaciones que podrían ocasionar emergencias.