[imagewp:133850] Aponte es un corregimiento del municipio de Tablón de Gómez. (Foto: Cortesía Harold Córdoba) Las imágenes que se conocen de lo que ocurre en esta población al norte de Nariño son fehacientes. El poblado indígena está a punto de desparecer y no hay solución inmediata a la vista.   Con preocupación autoridades indígenas y el mandatario del municipio del Tablón de Gómez, al norte de Nariño, asistieron a la asamblea departamental para dar a conocer la problemática que se presienta en el corregimiento de Aponte, territorio indígena de la comunidad Inga, que presenta un agrietamiento que ya afecta a cerca de 200 viviendas y que ya obligo a la evacuación de 45 familias que están habitando en el coliseo del cabildo.   El alcalde de la población Arturo Meléndez aseguró que tienen el temor de que la situación se convierta en un caso similar a lo ocurrido en Gramalote Norte de Santander. “Tenemos temor de que algo parecido ocurra con nuestro corregimiento, ya son 45 familias las que se evacuaron os tenemos ubicados en el coliseo del corregimiento, porque ellos no quieren salir de sus territorio, pero nos preocupa también que algunos se están yendo pero sin sus pertenecías y eso también es grave”, aseguró el mandatario local.. [imagewp:133851] La grieta atraviesa la población. (Foto: Cortesía Harold Córdoba) La administración municipal gestiona la llegada de un grupo de geólogos y especialistas que realizaran el estudio del caso, acción que podría alcanzar un costo cercano a los 500 millones de pesos que en este momento no tiene ni la alcaldía ni el cabildo indígena.   “Necesitamos que los gobiernos departamental y nacional le pongan atención a  esta población indígena porque para nosotros en el municipio es imposible, no tenemos los recursos y podríamos tardar entre 4 y 5 meses para tener resultados de los estudios que nos digan cual es el origen de la situación” expresó el alcalde Arturo Meléndez. [imagewp:133853] Ya son 45 viviendas evacuadas y por lo menos 180 afectadas. (Foto: Cortesía Harold Córdoba)   La situación es analizada por los diputados del depártanmelo y la unidad de gestión de riesgo de Nariño que ya ha entregado en dos ocasiones subsidios para arriendo a las familias afectadas pero por su calidad de indígenas no quieren abandonar el territorio.