La menor de trece años, quien el viernes anterior había salido de su casa para su colegio en el barrio El Trébol, nunca entró a clases ni volvió a su casa, por lo que su madre Liliana Borrero, elevó la correspondiente denuncia. La menor llegó hasta la portería del colegio Alfredo Carvajal Borrero, donde adelantaba el grado octavo, pero nunca entró a clases. Horas después su progenitora se enteró que otra adolescente, compañera de su hija, tampoco había ingresado al plantel educativo. La jovencita fue sometida a exámenes médicos en el Hospital Primitivo Iglesias, para determinar si fue objeto de abusos sexuales.