Dentro de esta humilde vivienda fue hallado el cuerpo de la mujer de 70 años. Foto RCN Radio

Después de pagar una condena de doce años y seis meses por intentar dar muerte a su progenitora, Raúl Alberto García, regresó a su casa en el barrio Alirio Mora Beltrán y tras diez días de convivencia con ella, la asesinó finalmente. El crimen de María Rubiela Soto viuda de García, de 70 años, se descubrió al caer la noche del jueves en dicho sector de la comuna 14 del Distrito de Aguablanca, cuando desde una vivienda vecina, una de sus hijas la descubrió tendida en el patio. Cuando lograron ingresar, el cuerpo sin vida de la septuagenaria yacía sin vida en el piso, al parecer víctima de un golpe en la cabeza con un objeto contundente. Su hijo, su bebé como solía decirle, según sus vecinos, no apareció por ninguna parte y por eso se convirtió en el principal sospechoso de cometer el crimen. Dioselina Parra recordó a Raúl Alberto, como un niño muy querido que lastimosamente se echó a perder después de prestar el servicio militar en Popayán. De allá volvió como loco, recordó la vecina de María Rubiela. La primera vez que intentó matar a su mamá, Raúl le propinó varias heridas con arma blanca y por eso fue detenido y condenado por homicidio en grado de tentativa, corría el año 2004. Lo capturaron por denuncia de la comunidad, pues doña María Rubiela, no lo hizo, lo quería mucho y por el contrario protestó por hacer encerrar en una cárcel a su adorado niño. Por eso, cuando hace diez días García de 36 años, recuperó la libertad y volvió a la casa materna, lo hizo con el propósito de terminar lo que no había hecho hace doce años y medio, aseguró don Isidro, otro morador del sector. Después de asesinar a su madre, Raúl Alberto García, huyó. El clamor de Dioselina es que lo capturen y lo condenen de por vida.