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Los cerca de 30 mil habitantes de Corinto, Cauca, que se quedaron sin el servicio de agua potable luego que la avalancha del río La Paila destruyera la bocatoma, tendrán que esperar entre seis y ocho meses para volver a ver salir el vital líquido por los grifos de sus casas.   Así lo dio a conocer Yeiner Solarte, director del área técnica de las Empresas Municipales de Corinto, Emcorinto, tras confirmar que la bocatoma quedó destruida durante la avalancha y por lo tanto tendrá que ser construida nuevamente, por lo que las obras tardarán ese lapso de tiempo.   Ante esta situación los corinteños se seguirán abasteciendo de agua potable por medio de los diez carrotanques que vienen circulando por esta localidad del nororiente del Cauca, provenientes de los municipios vecinos de Puerto Tejada, Miranda, Santander de Quilichao y Padilla.   Según Solarte, cada carrotanque tiene capacidad para 50 mil litros de agua, que por ahora son vitales para paliar las necesidades básicas de la población.   El director de Emcorinto explicó también, que debido a la turbiedad con que todavía viene el río La Paila, habrá que esperar dos semanas aproximadamente para que los carrotanques tomen el agua directamente del afluente y lo bombeen a la planta de tratamiento.