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Congreso de la República / Foto prensa MinInterior


Representantes de los partidos políticos expresaron su respaldo, pero también sus dudas, frente al más reciente acuerdo entre el Gobierno y las Farc sobre la terminación del conflicto. En la orilla opuesta, el Centro Democrático rechazó un posible cese el fuego bilateral y definitivo y dijo que esto pone al mismo nivel a las Fuerzas Armadas y a la guerrilla.


El presidente del Congreso, Luis Fernando Velasco, dijo que este acuerdo en La Habana significa
"el cierre del conflicto, el fin de hostilidades y el anuncio del cese el fuego".


"Digámoslo sin eufemismos, mañana se puede firmar el fin de la guerra de más de 60 años", dijo el congresista en RCN Radio. Velasco señaló que pese a las preocupaciones y dudas que deben tener millones de colombianos sobre el proceso de paz, "lo más importante es que cada vez está más cerca la posibilidad de vivir en un país en paz".



"Todo cambio genera preocupaciones pero yo miro las preocupaciones con esperanza", insistió el presidente del Congreso y recordó que el conflicto le quitó muchas posibilidades de desarrollo al país y a la región, por lo que consideró que esta nueva etapa traerá un cambio positivo social y económico para los ciudadanos.


Por su parte, el senador del Polo Democrático, Jorge Enrique Robledo, calificó como un paso en la dirección correcta el acuerdo sobre el punto de la agenda que trata del fin del conflicto.



El legislador indicó que el procedimiento de desarme es una cosa de carpintería que las partes están negociando y que el país espera que se lleve a buen puerto.


"Sin embargo, quedan interrogantes como ¿Cuándo se entregarán las armas? ¿A quién se le entregarán? ¿Cómo desaparecerán?, pero para eso hay altos oficiales en La Habana, negociando este punto", sostuvo.


Para Robledo, si bien el que las Farc pasen de las armas a los votos es un paso importante, los problemas estructurales del país como la pobreza, la desigualdad y otros, no se solucionarán y por eso es necesario seguir aportando soluciones para que ello ocurra.


En el mismo sentido, el director de Cambio Radical, Rodrígo Lara, dijo que el histórico anuncio que conocerá el país este jueves "es importante para terminar por fin el conflicto. Es una noticia que tenemos que recibirla con satisfacción, contentos".


No obstante, manifestó que Colombia tiene retos importantes. "Es deber del Estado, es su obligación combatir el narcotráfico y la extorsión", refiriéndose a los "trabajos" de las Farc en el Caquetá.



"Una de las siete zonas del país donde las Farc se han atrincherado es el Caquetá. Hemos visto actividades de narcotráfico y minería ilegal que se han intensificado luego del cese bilateral", afirmó Lara.


"No digo que esto vaya a ser un Caguán, seria de mala fe. Pero hay que tener una gran prudencia. Hay que poner límites y lupa a todo lo que está pasando en el río Caquetá, no solo con minería ilegal sino con narcotráfico", precisó.


Siguiendo con el positivismo por el anuncio, el presidente del Partido Conservador, David Barguil, celebró el anuncio y lo calificó como la "más importante y positiva noticia en la historia de Colombia".


"El cese bilateral y definitivo el fuego es el paso inmediatamente anterior a la firma de un acuerdo definitivo, no solo en nuestro caso sino en todos los conflictos y guerras en el mundo", destacó el congresista en RCN Radio.



En ese sentido, Barguil afirmó que es hora de pasar la página del conflicto armado y que esto significará mucho para el desarrollo del país. "Es la oportunidad para resolver los problemas estructurales y generar igualdad y mejores condiciones de vida en el país", puntualizó.


A su turno, el presidente de la Cámara de Representantes, Alfredo Deluque, manifestó que este es el hecho más importante que se ha producido en La Habana, hasta ahora, en el marco del proceso de paz.



Sobre  la entrega de armas y la verificación del cese al fuego, afirmó que es muy importante que se esté garantizando que organismos internacionales estarán vigilando que todos los acuerdos se cumplan.


La representante Clara Rojas, del partido Liberal, afirmó que este acuerdo es un anuncio de gran trascendencia en el país y muy importante.


"Cada vez estamos viendo más cerca el tema de la paz y yo creo que lo que más nos interesaba a todos los colombianos es el asunto de la dejación de armas; la presencia de Naciones Unidas es un antes y un después, y ojalá como ya lo anunciaron, sea el último día de la guerra en Colombia", sostuvo.



La senadora Claudia López, de la Alianza Verde, dijo que después de 60 años por fin se podrá pasar a la página de la paz en Colombia.


"Lo que sigue ahora es ir a las urnas a refrendar estos acuerdos, sí a la paz y no más Farc, eso es lo que hemos soñado y al fin vamos a lograrlo los colombianos", afirmó.



El senador Mauricio Lizcano, del Partido de la U, celebró este anuncio como el hecho más real de que la paz está cerca.


"Es nada más y nada menos que el fin de la guerra; es que en el futuro no van a existir más víctimas, más atentados, más voladoras de oleoductos, muertes, secuestros, soldados mutilados, es decir, el fin de la guerra, todos los colombianos debemos estar felices porque llegó la paz", puntualizó.




Esto "deja sin piso a los que criticaron el hecho de que no se iban a entregar las armas sino que las iban a dejar de usar simplemente, ahora vemos que todo eso se desmiente", terminó.

En la orilla opuesta, el senador del Centro Democrático Álvaro Uribe Vélez rechazó la posible puesta en marcha de un cese el fuego bilateral y definitivo e insistió que esto pondría a las Fuerzas Armadas al mismo nivel de la guerrilla.


Uribe señaló que el cese el fuego unilateral de las Farc está manchado con la muerte de soldados y policías y dijo que "esa tregua ha servido para que aumente el narcotráfico y la extorsión".


Además señaló que durante las conversaciones de paz, las Farc han crecido. Lo mismo ha pasado con el ELN "que tenía muerta y desarticulada la capacidad criminal pero ahora la ha recuperado y las bandas criminales se han multiplicado por cinco".



Finalmente, el senador del Centro Democrático insistió que no aprobar el plebiscito como mecanismo para refrendar los acuerdos que se logren en La Habana.


"Si los colombiano no aprueban el plebiscito, no es porque quieren la guerra sino porque quieren una paz distinta, que se reorienten los acuerdos", puntualizó.