Aunque el acto legislativo que buscaba crear 16 nuevas curules en el Congreso para movimientos sociales y zonas afectadas por el conflicto fue aprobado en primer debate, la iniciativa tambaleó porque algunos senadores plantearon la posibilidad de que los partidos tradicionales pudieran presentar candidatos para estas circunscripciones. El senador Armando Benedetti aseguró que este proyecto es para las minorías y los grupos que nunca han tenido representación en el Congreso y no para aquellos que han dominado la política durante tantos años. “Y qué decir de esos municipios donde el Estado no estuvo presente, estuvieron las Farc y otros grupos. Los políticos se han olvidado de esas regiones, por eso se trata de darle voz a esas personas que son minoría, que sí sufrieron el conflicto y siempre han decidido por ellas unas mayorías que no han sufrido el conflicto”, señaló. El senador Roy Barreras aseguró que entregarle más representación en el Congreso a los partidos tradicionales va en contravía del proceso de paz. “Eso es absurdo, los colombianos no están de acuerdo con crear 16 nuevas circunscripciones más para dárselas a las maquinarias tradicionales y no a las víctimas, esto es un proceso de paz y la paz es darle oportunidades a quienes nunca las han tenido”, manifestó Barreras. Sin embargo, algunos advierten que habrá incidencia de narcotraficantes y bandas criminales a la hora de elegir las nuevas circunscripciones. El senador Hernán Andrade dijo que “hoy, con el país inundado de coca y bandas criminales, no hay condiciones para elegir las 16 curules que se acordaron con las Farc”. El uribismo insistió en que este proyecto está hecho a la medida de las Farc y la guerrilla hará lo posible para quedarse con los 16 nuevos puestos que se crearán en la Cámara de Representantes.