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Perder los hijos, pero no la esperanza

Cuando un juez declaró que no había pruebas suficientes para condenar a un hombre por la desaparición de cinco niñas en el sector de Suba, noroccidente de Bogotá, es como si, 18 años después, las muchachas hubieran sido sometidas a una segunda desaparición.

El juez actuó en derecho porque eran muy débiles las pruebas elevadas contra Luis Alberto Malagón, el único eslabón de la cadena que en algún momento permitió vislumbrar la posibilidad de aclarar lo ocurrido con las niñas Niña Johana Moncada Correa, Andrea García López, Yesenia Chacón Farfán, Johana Alexandra Rodríguez y María Yolanda Perdomo.

Las niñas entre once y 19 años, desaparecieron del sector de Las Margaritas en hechos ocurridos entre el 20 de febrero y el 19 de noviembre del año 1996.

El juicio contra Malagón suponía la última esperanza que albergaban las familias de que se supiera qué pasó con ellas y si al final se comprobaba que habían muerto, descansar con la idea que el responsable había sido condenado.

Pero en la diligencia realizada hace algunos días en los Juzgados de Paloquemao, el juez decidió dejar en libertad a la única persona vinculada con la desaparición, lo que supone que después de 18 años se corre el riesgo que definitivamente nunca haya noticias de las jóvenes.

Arrancar de cero

Como si no fuera suficiente el tiempo que ha pasado desde el momento en que la pequeña Yulieth Yesenia desapareció el 20 de febrero de 1996 cuando en “pleno día” salía de su colegio, la familia tendrá que empezar de cero una nueva búsqueda.

En diálogo con la Noche de La Libertad de RCN RADIO Florinda Farfán asegura que llevaban 13 años buscando que se aclarara la situación de este hombre comprometido en la investigación en virtud de las versiones entregadas por su hijastra y cuñada, "y que ahora la incertidumbre, el dolor y la desesperación es igual".

La señora Farfán ha liderado una formidable campaña para que sepa que pasó con su hija Yesenia y las otras cuatro estudiantes, pero parece que ahora la decisión judicial adoptada, supondrá que no se sepa si realmente fue Malagón fue el hombre que las raptó en distintos rincones de Suba y si "las pudo haber violado, descuartizado y botado", como han señalado durante años distintas versiones.

"Es duro que ahora sea declarado inocente, porque aunque yo no lo puedo juzgar, ni vi nada, ni me consta nada, me duele la negligencia de las autoridades que después de tantos años no nos tengan respuesta", dice doña Florinda con una tristeza inocultable, que contrasta con la esperanza que mantuvo durante los últimos años.

Lo único cierto ahora es que hay cinco mamás muriendo lentamente, mientras que el hombre que estuvo señalado de la muerte de su exmujer y de la desaparición de Yesenia, Nini Johana, Andrea, Johana Alexandra y María Yolanda, está libre.

En estos momentos las madres preparan un recurso de apelación a la decisión adoptada en el caso de Luis Alberto Malagón.

Ellas saben que la ley es dura pero es la ley y que los testimonios acopiados dentro del proceso no fueron suficientes para juzgarlo, pero insisten en que si este hombre no es culpable, las autoridades están en la obligación de encontrar a los responsables.

"El amor de madre no nos va a derrotar"

Sus hijas siguen desaparecidas, pero no quieren perder la esperanza, pese a que hay una rabia contenida porque a pesar de las acciones ante distintas instancias, no hay ni una sola noticia.

"No nos vamos a dejar derrotar, nuestro amor de madre no nos hará claudicar", dice la señora Farfán, quien reitera que a pesar de la indiferencia de distintos entes encargados de investigar, para ellos este caso "es lo más importante", porque es su única hija.

Al recordar a su pequeña que hoy tendría 29 años de edad, reitera que "le pide a Dios fuerzas para seguir luchando en contra de la corriente y para que las autoridades entiendan que hay cinco mujeres que sufren en silencio en un rinconcito de este mundo".

Es inevitable preguntarse ¿Qué harán? , ¿Quién se hará cargo del caso?, ¿Qué pasará mientras esté libre el señor?

Y para que no quede duda de su fe inquebrantable, doña Florinda Farfán aprovecha La Noche de la Libertad para mandarle a Yesenia un mensaje cargado de vitalidad.

"Te seguiré buscando, tu sabes que mi amor por ti no va a desfallecer nunca y te estaré esperando con los brazos abiertos. Tengo la certeza que te voy a encontrar, aunque hayan pasado muchos años. Para mí la lucha cada día se hará más fuerte con la ayuda de Dios y recuerda que te amo y que te seguiré buscando hasta que sepa algo de ti y te encuentre".

Y casi que vuelve a gritar "te amo mucho hija mía", antes de repetir la que puede ser su frase de combate en la búsqueda incesante que no ha parado en los últimos 18 años: "El amor de madre es más grande que cualquier dificultad y nos da fuerza para seguir adelante".