En total desacuerdo con el pico y placa establecido para el cuadrante del centro de Bucaramanga se mostraron los comerciantes, quienes señalaron que no entienden la insistencia del alcalde Rodolfo Hernández, con esta medida. Alex Chaparro, vocero de los mayoristas, sostuvo que las pérdidas en el pico y placa similar a comienzo de este año llegó en unos casos hasta el 70 por ciento y generó además el cierre de varios parqueaderos. La Dirección de Tránsito estableció un pico y placa para toda la ciudad de dos dígitos y en el centro se ordenó una restricción de cinco dígitos según sea la fecha par e impar. Y aunque la medida será transitoria, según el encargado de Tránsito, Miller Salas, el rechazo es unánime. Mientras tanto, Alberto Flórez, del sector de restaurantes, sostuvo que no se entiende por qué el Alcalde quiere establecer una restricción aguda en el centro de la ciudad, medida que no se requiere. Aseguró que Bucaramanga no se necesita pico y placa, toda vez que según se pudo evidenciar en los dos meses que la medida fue levantada no hubo mayores problemas de movilidad en el centro de la capital santandereana.