Ministro de Justicia, Yesid Reyes, y procurador Alejandro Ordóñez

El ministro de Justicia, Yesid Reyes, y el procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez, se enfrentaron por las denuncias que a través de una carta le hizo llegar el propio procurador con duros cuestionamientos al manejo del Gobierno en las políticas de lucha contra la producción y comercio de las drogas en el país. En la carta, el procurador general advierte un incremento del 67 % en la producción de cocaína tras la suspensión de la aspersión aérea. Según lo expuesto por Ordóñez, se pasó de 250 toneladas métricas en 2014 a 420 en 2015, "lo cual será mayor en 2016, teniendo en cuenta que se proyecta que las plantaciones serán aún más productivas", señala. El procurador afirma que "estas cifras que el Gobierno conoce, pero no ha publicado, deben generar una reacción inmediata" y agrega que "el Estado se deslegitima cuando por inacción o por discursos gubernamentales legitima el delito, en este caso, el cultivo de coca". Si bien el ministro Yesid reconoce el incremento en la producción de cocaína, advierte que esto es producto de los ciclos normales que se dan cuando la delincuencia cambia de estrategias para evadir los controles del Estado y que es por ello que se deben cambiar las políticas de lucha contra ese delito. "No se trata de inactividad del Estado, se trata de los ciclos normales en los que las bandas dedicadas al narcotráfico buscan nuevas formas de crecer su negocio y el Estado está obligado a rediseñar las políticas antidrogas", indicó Reyes en RCN Radio. El ministro insistió que no es cierto que el Gobierno esté tolerando este delito y reiteró que "las acciones del Estado han sido permanentes en la lucha contra el narcotráfico", especialmente en este Gobierno y agregó que "se sigue trabajando en el control del aumento de las plantaciones de droga". "Pasado un tiempo las organizaciones dedicadas al narcotráfico terminan reaccionando y acomodándose a la respuesta estatal y entonces uno ve nuevamente tanto en aumento de plantaciones ilegales como en producción de coca", dijo. Para Reyes, el simple hecho de haber rediseñado la política de drogas demuestra el compromiso del Gobierno en la lucha contra este delito. "No es cierto que el Gobierno haya bajado la guardia en la lucha contra las drogas (…) lo que se está dando es una coyuntura cíclica y a lo único que obliga es a repensar la política de drogas en Colombia y en el mundo", reiteró. Otro de los cuestionamientos que hace el procurador Ordóñez en su carta, es que la decisión de eliminar la aspersión de cultivos de coca está relacionada con la mesa de conversaciones en La Habana, Cuba, y que a pesar de que el presidente Juan Manuel Santos lo negó, un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos presentado en marzo, lo confirma. Al respecto, el ministro de Justicia dijo que "eso es mentiras también" y explicó que los cambios en las políticas antidrogas tienen que ver con un movimiento a nivel mundial liderado por Colombia. "No tiene nada que ver con la posibilidad de lograr un acuerdo con las Farc", dijo Reyes y precisó que sobre este tema solo se ha acordado con la guerrilla que romperán cualquier vinculo que tengan con el narcotráfico y que contribuirán en la lucha contra las plantaciones ilícitas, "de tal forma que no hay ningún pacto secreto con las Farc", finalizó.