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Foto: Colprensa



La Procuraduría General prorrogó por tres meses más la suspensión del Superintendente de Salud, Norman Julio Muñoz, mientras se adelanta la investigación en su contra por omitir sus funciones de control en el caso de la EPS Medimás.

La suspensión también radica en no haber iniciado procedimientos en contra de la EPS por las reiteradas denuncias de incumplimiento que hubieran podido dar lugar a la intervención forzosa administrativa, toma de posesión, revocatoria o suspensión del certificado de autorización o de habilitación de funcionamiento.


En el proceso la Procuraduría ha podido establecer que a la Superintendencia de Salud han llegado más de 15.000 quejas, peticiones, reclamos y solicitudes sobre las deficiencias en la prestación del servicio por parte de la empresa promotora de salud Medimás S.A.S., sin que se hubieran tomado acciones.


En su momento el Ministerio Publico señalo que “la valoración de la medida preventiva en lo que respecta al presupuesto de la reiteración o continuación de la conducta, cobra vigencia en tanto se observa que las funciones propias del cargo de Superintendente Nacional de Salud le permitirían adoptar las medidas administrativas para garantizar el derecho fundamental a la salud a los usuarios del Medimás EPS y como quiera que hasta el momento no las ha adoptado, este despacho observa que con la permanencia en el cargo de Norman Julio Muñoz Muñoz, la posible falta se reiteraría”.


Según la investigación, la EPS, que adquirió Cafesalud, no contaba con la infraestructura para atender a todos los afiliados. Teniendo en cuenta que tras la crisis de SaludCoop y otras entidades prestadoras de salud, Medimás se convirtió en la EPS más grande del país.