Cuando era trasladado a la Unidad de Sanidad de la cárcel La Picota de Bogotá, Rafael Uribe Noguera, condenado por el crimen de Yuliana Samboní, fue víctima de agresión por parte de varios internos quienes lo identificaron en el momento en el cual los guardias del penal lo custodiaban a través de los pasillos. Además de algunas contusiones y golpes, el incidente no pasó a mayores gracias a la intervención de los guardias quienes lograron detener la agresión contra el confeso asesino de Yuliana Samboní. Rafael Uribe Noguera paga una pena de 58 años de cárcel, al declararse responsable por el secuestro, abuso y posterior homicidio de la menor de 7 años, ocurrido en el norte de Bogotá, el pasado 4 de diciembre de 2016. Luego de este incidente, el INPEC mantiene las medidas de seguridad a Rafael Uribe Noguera, quien en días pasados había solicitado un cambio de patio, y ante lo ocurrido, las autoridades deberán analizar de nuevo la petición.