Scinax ruber es la especie de rana que, al parecer, tiene en su piel proteínas que sirve como barrera protectora de microorganismos y de otros depredadores. Es identificable por las manchas naranja con café de los muslos posteriores y seguramente son muchos los colombianos que la han visto alguna vez en duchas e inodoros de tierra caliente.

Gracias a una investigación de Ángela Suárez Mayorga del Instituto de Genética de la Universidad Nacional de Colombia, se conoce que las proteínas producidas por esta especie con efecto antimicrobiano son muy potentes a la hora de erradicar bacterias resistentes a los antibióticos –como estafilococo–, las cuales colonizan dispositivos médicos de UCI.

“En verdad no sabemos por qué prefiere esos espacios a otros más limpios o aparentemente con mejor funcionalidad ecológica, pero por sus preferencias el profesor de la U.N. John Lynch la denominó como “especie sin patrón”, pues no se asocia con un hábitat particular”, explica la experta en herpetología.

Si se estudia más a fondo, y se conoce cuál es verdaderamente la especie Scinax ruber que posee el antibiótico, esta podría contribuir a tratamientos médicos, según explicó la científica que además dijo que el problema radica en saber cuál o cuáles de las especies que se esconden bajo ese nombre producen antibióticos, dónde viven y en qué estado están sus poblaciones, para definir si, eventualmente, podrían utilizarse con fines medicinales.

En Colombia la especie es abundante en lugares con altos grados de intervención humada como pozos petroleros, áreas suburbanas, potreros para ganadería en la Orinoquia, Magdalena, norte de Chocó y la costa Caribe.