Hospital Federico Lleras Acosta Foto RCN Radio

El cierre de más de 10 servicios podría ser el preámbulo de la privatización del principal centro asistencial del Tolima, según advierten los sindicatos. 

"El hospital no tiene presupuesto con qué funcionar" así lo aseguró Jairo Novoa, coordinador de la unidad de salud mental del Tolima, que también fue cerrada en las últimas horas por la grave crisis económica que enfrenta la entidad.

Actualmente las EPS le adeudan al Federico Lleras Acosta más de 138 mil millones de pesos y las acreencias con los proveedores de insumos y medicamentos continúan creciendo según dijo Nelsy Gómez, presidenta de Anthoc en el Tolima.

El recorte de los servicios de: consulta externa, cirugía general, ginecobstetricia, ortopedia y traumatología, cirugía de mano, cirugía plástica, ginecología, oncología y neurocirugía generaron la salida de 200 empleados que laborarán en el centro asistencial.

El médico Novoa, lamentó que también se hubiera cerrado el banco de leche materna que permitió la atención de centenares de bebés de Ibagué y el Tolima.

"Hay 200 familias que hoy no tienen con qué desayunar, la cosa es mucho más grave de lo que se ve" sostuvo el médico.

La situación del hospital más importante del Tolima se registra en un momento en el que la región en medio de festividades folclóricas.

"Uno no entiende cuál es la función de los organismos de control cómo permiten que las EPS, no les paguen a los hospitales" subrayó el coordinador de la desaparecida unidad de salud mental del Tolima quien cuestionó con severidad el papel de la personería, contraloría, procuraduría y fiscalía frente a la debacle en qué se convirtió el hospital.

Pacientes del Bronx quedaron desamparados con el cierre de la unidad, según reveló el médico Novoa 9 pacientes psiquiátricos fueron remitidos a las urgencias de la sede La Francia entre ellos uno de los habitantes del lugar que fuera desmantelado por las autoridades.

"La recomendación para los enfermos mentales es que no tomen licor durante estas festividades, que se tomen los medicamentos y que si profesan alguna religión, recen a ver si eso sirve para el tratamiento de la locura, porque no hay donde tratarlos" aseguró Novoa quien insistió en manifestar que esta población es la más desamparada del sistema de salud colombiano.