Foto: Jenny Rocío Angarita-RCN Radio.

Miles de feligreses presenciaron luego de una celebración eucarística, el descendimiento del lienzo de la Virgen de Chiquinquirá, Patrona de Colombia. El acto se constituyó como uno de los escenarios para despedir a la virgen que emprende su viaje hacia la capital del país para acompañar la presencia del Papa Francisco. Dentro de los aspectos históricos que envuelven los actos de fe, se destaca que, ante dos humildes, trabajadores y esclavizados indígenas se renovó milagrosamente el lienzo de Nuestra Señora del Rosario el 26 de diciembre de 1586 y ese hecho, transformó para siempre la vida de los habitantes de lo que siglos después, sería llamada la ciudad de Chiquinquirá. La basílica que alberga la emblemática pintura tiene 194 años de haber sido construida por los frailes domínicos. Tiene una extensión de 2.800 metros llenos de antiguas pinturas, vitrales e imágenes que evocan episodios de la biblia sin embargo, el deslumbrante altar en el que reposa el cuadro, genera regocijo a quienes acuden a buscar los ansiados milagros. El olor a madera vieja contrasta con los colores blanco y dorado que enmarcar las figuras representativas de la época en la que inició su construcción en el siglo XVI. Cabe precisar que en un hecho igualmente histórico, La Reina de Colombia, como se conoce a la Virgen de Chiquinquirá, por primera vez sale de esta basílica y lo hará en el firme propósito de acompañar a Su Santidad el Papa.