Una operación conjunta y coordinada entre el Ejército, la Armada Nacional, la Fuerza Aérea Colombiana y la Policía, permitió la destrucción de cinco dragas, que estaban siendo utilizadas para la explotación ilícita de yacimientos mineros. La operación contra la minería ilegal se llevó a cabo en la Vereda Corrientoso  del municipio de Curillo, gracias a la información suministrada por la Inteligencia Naval del Sur y las imágenes proporcionadas por una Aeronave Remotamente Tripulada, del Comando Aéreo de Combate número 6, se obtuvo la ubicación exacta de los objetivos. Durante el desarrollo de la operación, localizaron  y desmantelaron 10 motores, 20 tapetes, 10 mangueras de succión, 20 caracoles de succión y 50 galones de ACPM, entre otros elementos que estaban siendo utilizados para afectar el medio ambiente. Con esta operación, las Fuerzas Armadas afectaron las finanzas de los grupos delincuenciales que dejarán de recibir alrededor de 300.000.000 millones de pesos.