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Habitantes de Cundinamarca temen quedarse sin agua

Foto AFP

Habitantes de varios municipios de Cundinamarca, temen por la falta o escasez de agua provocada por la temporada de sequía y el Fenómeno del Niño.

Embalses secos, caudales de ríos bajos y tierras áridas es el panorama por estos días en el municipio de Facatativá, lugar en el que desde hace más de ocho días no llega el agua, con el agravante de que la situación tiende a empeorar según sus habitantes.

"Nosotros no somos animales y necesitamos que nos traten bien, cómo es posible que nos den agua en un carro tanque en donde transportan gasolina, el agua sabe a gasolina", dijo uno de los habitantes.

Con canecas, baldes y ollas la comunidad ha tenido que buscar la forma de tener agua potable; aunque tratan de economizar el recurso, por más que lo ahorran se acaba en corto tiempo.

"En estos últimos meses agua no ha habido todo el día, porqué llegan los recibos caros y no entendemos qué es lo que nos están cobrando ahí", dijo otra habitante de este lugar.

Y aunque la situación de sequía en Facatativá es preocupante, tal parece que no es igual en otros municipios como Bojacá, Madrid y Cartagenita, donde sus habitantes aseguran que aunque desde ya están economizando en el consumo del líquido, todavía no se sienten los efectos de la sequía.

"Aquí en Bojacá todavía tenemos agua, aunque nos han dicho que tenemos que ahorrar por ahora si estamos teniendo agua, no podemos decir mentiras, pero pues hay que ahorrarla todo el tiempo", dijo a RCN La Radio una habitante de este lugar.

No obstante a escasos seis minutos de Facatativá se encuentra el municipio de Madrid, lugar que todavía cuenta con el suministro del preciado líquido que si bien es de buena calidad, según algunos habitantes, no es suficiente para atender la demanda.

"Pues acá todavía hay agua, han dicho que nos van a empezar a racionar el agua pero eso no se sabe todavía, es poco probable que eso pase, lo dudo mucho", dijo una habitante de este municipio.

Mientras llega la temporada de intensa sequía, los madrileños confían en que el verano no los afecte tanto y por ahora almacenan agua en grandes cantidades para hacerle frente al Fenómeno del Niño.