Los restos de la víctima fueron dejados en bolsas negras que las autoridades hallaron en diferentes zonas de la capital boyacense. El dantesco crimen estremeció a los habitantes de Tunja que aún no salen de su asombro por la muerte de un hombre de 59 años a manos de su propio hijo, tras la venta de una finca de Garagoa. El comandante de la Policía Metropolitana, coronel Oscar Moreno informó que la víctima identificada como Luis Antonio Alfonso Fernández fue reportado como desaparecido, por sus familiares que desde Garagoa esperaban conocer detalles del encuentro que el hombre sostendría con su hijo Luis Fernando Alfonso de 34 años en el barrio Libertador de Tunja. La víctima vendió una finca de su propiedad en Garagoa, en el negocio participó el agresor quien se quedó con una camioneta y una moto que habían dadas como parte de pago, el objetivo era venderlos, por lo que al pasar los días Alfonso Fernández decidió viajar hasta Tunja para pedirle cuentas a su hijo. El coronel Moreno señaló en diálogo con RCN Radio que se registró una fuerte discusión en el interior de la vivienda en la que se residía el victimario quien luego de enfrentarse a su padre, lo habría asesinado. “Tras varias actuaciones de la policía judicial se determinó que el hijo había asesinado a su padre por la venta de una propiedad en Garagoa” sostuvo el comandante de la Policía Metropolitana. Subrayó que “esta persona además, de causarle la muerte desmembró el cuerpo de su padre, dejándolo en varias partes de la ciudad”, por lo que las autoridades avanzan en la investigación. El victimario confesó haber asesinado a su progenitor e informó a las autoridades en qué lugares dejó los restos de su cuerpo, por lo que las autoridades adelantaron una inspección hallado las macabras bolsas negras. La Fiscalía le imputó el delito de homicidio agravado a título de dolo sin embargo, Luis Fernando Alfonso no aceptó los cargos, por lo que el juez penal municipal con función de control de garantías de Tunja impuso medida de aseguramiento con detención preventiva en un establecimiento penitenciario.