Foto Archivo de RCN Radio

Gracias a las denuncias de los padres de familia del hogar infantil Caritas Felices ubicado en el municipio de Viracachá, las autoridades pudieron verificar la situación que involucra a dos madres comunitarias quienes al parecer estarían maltratando a sus alumnos con palabras soeces, pellizcos y otro tipo de intimidaciones.

Al ponerse la situación en conocimiento, el Tribunal Administrativo de Boyacá interpuso una acción legal en contra de la inspección de policía del municipio y del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF por presuntamente no haber salvaguardado los derechos de los menores que no superan los 5 años.

Luego de la investigación, los magistrados pudieron establecer que en el hogar infantil mencionado, se estaban presentando conductas violentas que atentan contra el autoestima de los niños tal y como fue dictaminado en los informes psicológicos.

En cuanto al ICBF y según el alto tribunal se evidenció que no se tomaron las medidas pertinentes y que por el contrario se asumió una actitud pasiva en cuanto al procedimiento para verificar la situación denunciada.

El  defensor del pueblo de Boyacá, Mauricio Reyes informó que  el hecho fue catalogado como un cuento de terror en el que nuevamente los protagonistas son los niños.

"Según las denuncias, los niños fueron víctimas de pellizcos y  groserías; además les tapaban la boca con cinta y de acuerdo con un testimonio, a una de las niñas le obligaron a comerse su propio vómito", aseguró el Defensor del Pueblo.

El funcionario informó a RCN Radio que este viernes 22 de  diciembre  dentro de los compromisos que debe cumplir el ICBF está el de hacer públicas las excusas a los  menores  y sus respectivas  familias.

“Esperamos que logremos la destitución de estas personas que le han hecho tanto daño a los niños y que esta situación no se repita en ninguna región del país”, añadió Reyes.