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Foto: RCN Radio/Inaldo Pérez



Más de 50 familias, en su mayoría agricultores, perdieron sus tierras como consecuencia de una falla geológica que cambió la geografía en el municipio de San Cayetano, Cundinamarca. Los damnificados piden ayuda del Gobierno para superar la crisis.

[imagewp:446170] Foto: RCN Radio/Inaldo Pérez

Cecilia Montaño lleva varios días sin poder conciliar el sueño por la ansiedad que le causa la incertidumbre sobre su futuro y el de sus cuatro hijos. La razón, en diciembre pasado, se produjo un gran movimiento de tierra en San Cayetano (Cundinamarca) como consecuencia de una falla geológica.

Esta situación evoca lo ocurrido hace ocho años en el municipio de Gramalote, Norte de Santander. Cecilia y otros 200 agricultores de San Cayetano (ubicado a 134 km de Bogotá), perdieron sus predios y su sustento diario por cuenta de este fenómeno natural que también ocurrió en 1999.

[imagewp:446173] Foto: RCN Radio/Inaldo Pérez

"Yo tenía un predio en arriendo. Allí la tierra se deslizó totalmente, tuve que salir y sacar a mi ganado; tengo unos terneros por fuera en la carretera porque no he tenido la manera de sostenerlos (...) Soy madre cabeza de familia, tengo cuatro hijos y de eso es que vivo, de mi ganado”, relata conmovida esta mujer.

Esta tragedia también la vive Luis Cediel, agricultor de 86 años, quien perdió todo su patrimonio tras la fuerte remoción de tierra que en cuestión de segundos se llevó consigo todo lo que construyó durante su juventud.

[imagewp:446176] Foto: RCN Radio/Inaldo Pérez

"Yo tenía 165 fanegadas (de tierra), ahora me quedan seis y tuve que reducir la cantidad de ganado y por ende mis ingresos. Prácticamente lo perdí todo; me dicen que desaloje y no lo haré porque no tengo para donde irme, pedimos ayuda del Gobierno para que nos reubiquen en sitios productivos donde podamos seguir trabajando como lo veníamos haciendo", cuenta.

Otros habitantes de Sancayetano, como María Asunción Garnica, tuvieron que desalojar sus predios para poder salvaguardar su vida y la de su familia.

[imagewp:446180] Foto: RCN Radio/Inaldo Pérez

"Llegué aquí hace 15 años pero tuve que evacuar hace ocho días. Me tuve que ir a vivir donde un vecino a las orillas del pueblo viejo (el antiguo municipio que está en ruinas), pero me dicen que sigo en zona de riesgo y que por eso no nos dan ninguna colaboración. No tengo para donde irme", afirma en medio de la angustia.

-Tragedia con precedentes-

La última vez que la tierra se agrietó en San Cayetano fue el pasado 29 de diciembre. Ese día se perdieron 1.500 hectáreas, dejando en el limbo a más de 40 familias dedicadas a la ganadería y la agricultura.

Así lo reportó el alcalde de este municipio, Luis Alejandro Roncancio, quien dijo que: "en los consejos de gestión de riesgo que hemos adelantado se han identificado las familias que están en más peligro y hemos dado la orden de evacuación".

[imagewp:446181] Foto: RCN Radio/Inaldo Pérez

Además, el mandatario local advirtió que "el peligro aquí es que esta zona está cerca al Río Negro y tememos que éste se represe y el municipio de Paime (Cundinamarca) pueda correr algún riesgo afectando a sus habitantes".

-Olvido Estatal-

Por su parte, los 'cayetenses', como se les conoce a los habitantes de este municipio cundinamarqués, se sienten abandonados por el Gobierno, ya que hasta la fecha ninguna autoridad nacional ni departamental ha hecho presencia allí para brindarles un apoyo en medio de esta calamidad.

Así lo señala José Román Palacios, otro de los campesinos de la zona, quien afirma que "el Gobierno nunca nos ha brindado una ayuda con la disculpa de que estamos en zona de riesgo, no nos han venido a ofrecer reubicación o que nos den un terreno productivo para poder seguir trabajando”.

[imagewp:446185] Foto: RCN Radio/Inaldo Pérez

Y enfatiza: “Lo único que pedimos es ayuda para vivir porque nos ha tocado vender hasta nuestros animales. Siempre nos hemos sustentado de esta manera y ahora no sabemos qué hacer".

Ante estos reclamos el alcalde Roncancio aseguró que por ahora solo se les puede ofrecer tres meses de arrendamiento a las familias damnificadas, ya que el municipio no cuenta con más recursos para atender esta emergencia.

Incluso afirma que tiene una propuesta para el Gobierno: "Que se compren estas tierras a quienes quedaron damnificados y que se forme una reforestación de estos terrenos. Que los habitantes sean trasladados a otros predios donde puedan continuar con sus actividades productivas".

Por: Martha Olaya

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