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Desde hace cuatro años, los habitantes claman por la construcción de un puente.

En esta canasta los niños, mujeres embarazadas y adultos mayores entre otros habitantes de Pajarito (Boyacá), pasan a diario.
En esta canasta los niños, mujeres embarazadas y adultos mayores entre otros habitantes de Pajarito (Boyacá), pasan a diario.
Foto: Cristóbal Torres

Niños, mujeres embarazadas, adultos mayores y habitantes del municipio de Pajarito, en el departamento de Boyacá, utilizan a diario, una improvisada canasta de metal que está sujetada a unos trozos de madera y a un cable para atravesar el río Cusiana.

El elemento es utilizado por la población para conectar la zona rural y la urbana además de otros municipios de Boyacá con Yopal en Casanare

"Una avalancha en el 2014 destruyó el puente vehicular y desde entonces, las soluciones por parte de los gobiernos nacional y departamental, han sido nulas", así lo dijo en diálogo con RCN Radio Cristóbal Torres, residente de la zona. 

“Los campesinos estamos aislados, nos comunicamos a través de un cable o canasta, como se le conoce y por eso han sucedido varios accidentes”, dijo Torres. 

La improvisada canasta está ubicada en el lugar conocido como Quebrada Negra de Pajarito. 

“Es increíble que todavía haya gente que tenga que caminar entre 8 y 9 horas porque no hay vías, mujeres embarazadas a lomo de mula, o con los bebés recién nacidos; nosotros también somos colombianos, afirmó el líder de la zona. 
 
Los agricultores deben utilizar la canasta para sacar sus productos al área urbana. 

“Es una situación espantosa, una persona tiene que coger una canasta (…) amarrarla, subir sus bultos de yuca, papa, los quesos. Es muy complicado”. 

Los niños están en riesgo

Utilizar la canasta se ha convertido en el único mecanismo para que los niños se transporten, hacia las instituciones educativas. 

“Los niños tienen que movilizarse por ahí pese a su vulnerabilidad pero ante la necesidad (…) sus papitos tienen que salir a trabajar, a labrar la tierra”, explicó Torres 

Los menores deben, además, caminar entre dos y tres horas, pasar caños y quebradas para poder ir a estudiar. 

Sin seguridad

Dos o tres personas caben en la canasta que está atada a troncos de madera, sin ningún otro mecanismo que garantice la seguridad. 

“El cable se amarra a un palo y al otro lado se amarra a un árbol. La altura puede estar a dos metros y medio, cuando hay creciente en el río, la gente pasa rozando el agua, imagínese el pánico para cruzar esta zona (...)”, describió el líder de la zona.  

Petición

“Como campesinos nos organizamos y decidimos venir hablar directamente con el gobernador, en este caso nos atendió el secretario de Infraestructura del departamento llegando a unos compromisos muy claros”, explicó.  

Una comisión de habitantes del municipio de Pajarito, junto con el alcalde, Inocencio Pérez Castro, solicitaron al gobierno departamental que se construya, un puente vehicular y que se garantice la intervención de las vías de la población para que los campesinos puedan sacar sus productos del campo para comercializarlos. 

El secretario de Infraestructura, Óscar Ricardo Corredor, atendió a los habitantes de Pajarito y anunció que, se realizarán los estudios y diseños para garantizar la construcción de la estructura. 

El alcalde Pérez Castro se comprometió a radicar el próximo 11 de diciembre, el proyecto de construcción del puente y se determinó que, se realizará una inspección en la zona para agilizar la intervención. 

Los residentes de Pajarito anunciaron que de no ser atendidas sus peticiones, harán una manifestación pacífica. 

En la canasta con la que atraviesan el río Cusiana en Boyacá caben entre dos o tres personas, dependiendo su peso
En la canasta con la que atraviesan el río Cusiana en Boyacá caben entre dos o tres personas, dependiendo su peso.
Foto: Cristóbal Torres
Fuente

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