Héctor Mauricio Cuéllar, personero de Florencia, verificando los calabozos de la Policía.

Una crisis humanitaria se viene presentado en los calabozos de la SIJIN del comando de la Policía en el Caquetá, debido a la poca capacidad que hay en las celdas transitorias, y al número de personas que permanecen recluidas en ellas, situación que se presenta por la decisión de los guardianes del INPEC que participan del plan reglamento, de no recibir más internos en los penales de Florencia, lo que está generando una emergencia carcelaria. El personero municipal, Héctor Mauricio Cuéllar, dijo que a los detenidos que permanecen en los calabozos, les están vulnerando algunos derechos, por las condiciones en que se encuentran. “En la visita que hice a los calabozos de la SIJIN, evidencié que ya existe una crisis humanitaria, debido al hacinamiento en el que se encuentran las personas detenidas, precisamente porque la capacidad para este centro es de cuatro detenidos y actualmente se tienen once capturados sindicados de varios delitos, lo que genera una crisis humanitaria, porque están acomodados en colchonetas sobre el piso, no cuentan con alimentación y ya se conoce de brotes de enfermedades como virosis, lo que generará a largo plazo, si no se resuelve la situación, problemas de salud mucho mayor”, explicó Cuéllar Pinzón. La situación obligó al comité municipal de orden público, a aprobar un prepuesto para buscar la forma de suministrar los alimentos a los detenidos, y comenzar a buscar un sitio temporal que bride las condiciones para la recluir los capturados.