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Como critica calificó la directora del Comité de ganaderos del Huila, Luceni Muñoz, los efectos por la intensa temporada seca en el norte del departamento, al confirmar que han muerto más de 300 cabezas de ganado.


“Estamos muy afectados, vivimos una crisis muy difícil porque es muy difícil garantizar el agua y la comida para los animales y por eso se nos están muriendo”, afirmó.

 
Los mayores efectos se registran en los municipios de Villavieja, Tello, Baraya, Colombia y Neiva donde no se tiene comida ni agua para los animales.

 
“Las cifras son preocupantes, a esto se le suma que la condición corporal de animales se nos está disminuyendo más corriendo el riesgo que se nos mueran más animales además hemos tenido una baja en la producción de leche de casi el 50 por ciento lo que nos tienen en alerta máxima”, subrayó.

 
Además la producción de leche ha disminución en un 50 por ciento despertando una enorme preocupación entre los ganaderos que confirmaron que si el fuerte verano continúan podría aumentar notablemente la mortalidad de animales.