Los 10 procesados por el presunto caso de tortura contra menores en condición de discapacidad de la Fundación Peces Vivos de Ibagué se encuentran recluidos desde el pasado lunes en la Permanente Central del municipio. A pesar de que la Juez Séptima Penal con función de control de garantías ordenó su reclusión en la cárcel de Ibagué, integrantes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, no han permitido su ingreso al establecimiento. Alejandro Durán, presidente de la Unidad de Trabajadores Penitenciarios en la capital del Tolima, explicó que debido a un fallo de acción de tutela no se admite el traslado de internos al centro carcelario ya que se pondrían en riesgo las garantías y condiciones de los condenados que se encuentran recluidos en el lugar. Aseguró que los sindicados son responsabilidad del municipio que debe brindar un espacio adecuado o un convenio con el Inpec para su reclusión. Dijo que actualmente en la centro penitenciario hay más de 4.800 internos y 40 personas se encuentran en condición de hacinamiento. El sindicato únicamente permite el ingreso de personas condenadas, enfermas, con detención domiciliaria o casos particulares que requieren una atención especial. Los imputados con el delito de tortura agravada continuarán recluidos en la Central Permanente.