El proceso de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos en el departamento del Caquetá, concretamente en el municipio de La Montañita, se cumple –como en todo el país- según los términos de los acuerdos de paz suscritos entre el gobierno y las Farc. Así lo manifestó Eduardo Díaz Uribe, Director de Sustitución de Cultivos Ilícitos (DSCI), ante versiones de prensa que atribuyen a organizaciones sociales y autoridades civiles de La Montañita, haber denunciado “graves fallas en el proceso de sustitución”. Díaz dijo que el personal de la DSCI solo faltó a una de las reuniones con la comunidad, porque ese evento fue citado el mismo día en que el coordinador del programa en el Caquetá, Wberty Arenas, estaba dirigiendo la operación de pagos, según los cronogramas establecidos. “Basta con verificar las actas levantadas en todas las asambleas para constatar la activa participación de los delegados del programa en las reuniones con la comunidad”, agregó. También se refirió a las inquietudes expuestas por la suspensión de los pagos de algunos beneficiarios que presentan inconsistencias con el SISBEN de acuerdo con las condiciones específicas del programa PNIS (Multiafiliaciones y ubicación Geográfica). Para solucionar esta situación se diseñó una estrategia que permite que dichas familias presenten sus soportes de subsanación de las inconsistencias y así poder solicitar la verificación y posterior habilitación por parte de DNP para sus respectivos pagos, siempre y cuando cumplan con los compromisos adquiridos en la firma de los acuerdos individuales. Díaz señaló que en ese municipio se han presentado dificultades porque algunas personas que recibieron desembolsos, o no han iniciado la tarea de arrancar las hojas de coca, o lo han hecho de manera parcial. “Es claro que como lo determinan los acuerdos, esta tiene que ser una operación transparente”, agregó. También salió al paso de una versión según la cual, el coordinador regional del programa en Caquetá, Wberty Arenas, se declaró públicamente “amigo de la erradicación”. “Los acuerdos establecen que los territorios donde no se suscriban acuerdos voluntarios para arrancar la coca, serán sometidos a erradicación forzosa por parte de las fuerzas militares, y eso es lo que se les recuerda a las comunidades, en cumplimiento de los acuerdos”, subrayó Díaz Uribe. En La Montañita está comenzando el proceso de apoyo técnico a la sustitución de cultivos, en el que se hace una convocatoria pública para seleccionar las entidades operadoras y una  evaluación por parte de Naciones Unidas (UNDOC) y la Dirección para la Sustitución de cultivos Ilícitos realiza la selección con base a criterios técnicos establecidos. En este caso se deben seguir los protocolos de asistencia técnica, construidos conjuntamente con las FARC, organizaciones sociales con presencia en el Programa Nacional Integral para la Sustitución de Cultivos de uso Ilícitos  y las Naciones Unidas (UNODC). Díaz dijo que en el municipio de la montañita ya se adelantó la totalidad de las inscripciones de las familias y que se está realizando las labores de sistematizar la información, para avanzar con las fases de verificación en el marco de las jornadas de cartografía social lideradas por la UNODC, argumentando también que una vez surtidas estas fases se procederá a desembolsar los recursos correspondientes al primer pago  de las familias restantes. Frente a lo manifestado del tratamiento que se le ha brindado a las comunidades indígenas, Díaz afirmó que estas comunidades tendrán un trato diferencial como lo señala le ley (consultas previas), pero que para efectos de La Montañita solo se tiene información de un resguardo indígena que tiene una hectárea de coca y está siendo atendido en el marco de las jornadas de socialización e inscripción de familias. Finalmente, señaló que ya se avanza en el  proceso de    contratación  de la organización que operará los recursos para el pago de los recolectores y recolectoras de hoja de coca, que para efectos de La Montañita, es la Asociación de Juntas de Acción Comunal. “Ese es uno de los principios de acción de la sustitución de cultivos: trabajar siempre con la comunidad y para la comunidad”, concluyó Díaz Uribe.