Las graves diferencias en los informes presentados por las autoridades ambientales regionales y nacionales, de la cantidad biomasa que todavía permanece en el vaso de llenado de El Quimbo tienen en jaque la decisión del Tribunal Administrativo del Huila que definiría el futuro de la producción de energía en esta central hidroeléctrica . La Corporación autónoma Regional del Alto Magdalena en el Huila confirmó que no se ha cumplido con el retiro de la totalidad de la biomasa en el vaso de llenado por lo que la contaminación del agua del embalse sigue creciendo. “La estimación de nuestro personal técnico es que alrededor de 42 mil metros cúbicos de madera a la cual se obligó a retirar a Emgesa no ha sido retirada aun del área de inundación y sumado a ello hay alrededor de 7 mil metros cúbicos de guadua”, afirmó. Mientras que el director de la Autoridad Nacional De Licencias Ambientales, Fernando Uregui, ratificó que la firma Emgesa ha cumplido con los compromisos establecidos en la licencia ambiental retirando oportunamente una gran cantidad de material vegetal de la represa de El Quimbo. “La empresa ha retirado muy por encima de lo establecido en la licencia 210.449 metros cúbicos de madera, 164.894 metros cúbicos de biomasa producto del aprovechamiento forestal”, subrayó. Ante esta delicada contradicción el ministro del Medio ambiente. Gabriel Vallejo confirmó que un nuevo estudio de un tercero podría definir esta diferencia de conceptos y cifras para saber si se ha cumplido o no con el retiro de la biomasa que estaría generando un grave problema ambiental  en el Huila. “Pero obviamente como en todo no necesariamente la visión de una autoridad regional coincide con la visión o la forma de la medición. El gran debate hoy es el de la biomasa , así que uno de los caminos que hay cuando el magistrado o el tribunal vean la diferencia un camino posible es buscar un tercero para que  haga un estudio transparente para cada  una de las partes”, destacó. Las principales autoridades ambientales en el Huila además confirmaron que seguirán adelantando monitoreos constantes a la calidad del agua que sale de la represa del Quimbo para evitar un mayor impacto en la producción piscícola en el embalse de Betania.