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Estadio Guillermo Plazas Alcid / Foto Colprensa La Prensa 7 días


Por Jaime Orlando Pulido

El estadio Guillermo Plazas Alcid de Neiva abrió sus puertas la semana pasada para ver al Atlético Huila en su primer partido del año, pero solo pudieron entrar mil espectadores a la tribuna oriental ya que la otra, la occidental, sigue cerrada después del desplome de una estructura, que dejó cuatro personas muertas y cinco heridas en agosto pasado.


Hace cinco años comenzó la remodelación del estadio, con una inversión de 30 mil millones, para tener una mayor capacidad y comodidad de los espectadores, pero después del accidente las obras quedaron paralizadas y la tribuna cerrada.


Hasta ahora nadie se hace cargo del tema, ninguno de los entes de control del estadio han salido a dar la cara y el único que se manifestó fue el director Nacional de Planeación, Simón Gaviria.


El funcionario explicó que por ahora el proyecto está suspendido y advirtió que "antes de girar un peso más hay que tener una solución integral. Esperamos que no se convierta en un elefante blanco y poderlo solucionar con el Alcalde de Neiva y el Gobernador del Huila".


"No podemos girar dinero a un proyecto que no tiene rumbo claro y al que además ya se le ha hecho una adición", insistió Gaviria.


Lo cierto es que la tribuna occidental que estaba siendo remodelada no es más que un enorme arrume de cemento, hierro y basura con cuatro personas muertas y cinco heridas a cuestas.