En Riosucio, Chocó se enfrentan a una inminente emergencia sanitaria por cuenta de los altos niveles del río Atrato.  Cientos de casas y  edificaciones están prácticamente bajo el agua que ya entró a las bóvedas del cementerio central.

El alcalde de esta localidad, Luis Enrique Mena indicó que los cadáveres ya están flotando, lo que sumado al represamiento del agua y basuras,  aumenta la probabilidad de un brote de enfermedades. El mandatario dijo que necesitan apoyo urgente del Gobierno Nacional.



De las cinco mil familias damnificadas por la ola invernal en Riosucio, mil hogares que lo perdieron casi todo, continúan a la espera de las ayudas que prometió el Estado, que hasta ahora, sólo ha gestionado 500 kits de alimentación y aseo, que resultan siendo muy poco para la necesidad de estas familias aseguró el alcalde Luis Enrique Mena.

 

El Darién y el Bajo Atrato son las zonas de Chocó más afectadas por la segunda temporada invernal del 2017. Este año, más de 14 mil personas han resultado damnificadas por las inundaciones en el departamento.