La difícil situación económica que están viviendo los cerca de 15 mil venezolanos que han llegado a Bucaramanga, muchos de los cuales se han ubicado en parques y espacios públicos de la ciudad, llevó a la Alcaldía a analizar la posibilidad de construir un hogar de paso o un albergue provisional con el fin de instalar allí a estas personas, mientras contactan a sus familiares.

Estas personas, están generando una problemática social en la ciudad, sostuvo el secretario de Desarrollo, Jorge Figueroa, quien explicó que de esta forma se daría una atención básica en salud para evitar contagios de enfermedades, también se ofrecería hospedaje y alimentación.

Afirmó que a diferencia de la oficina de atención que actualmente ofrece la Alcaldía para los venezolanos, este refugio daría posada a niños y adultos mientras solucionan su situación en Bucaramanga.

Mientras tanto, las autoridades confirmaron que a partir del próximo sábado empezará a funcionar un punto de migración, de modo que se controlen los venezolanos que intenten llegar a Bucaramanga o Santander.