A una técnica artesanal han tenido que recurrir 100 familias del municipio de Los Santos, Santander, con el fin de dejar apta el agua que consumen adultos y menores de edad.

Alfredo Martínez, presidente de la Junta de Acción Comunal de la localidad, señaló que al agua que se toma de la única quebrada que puede abastecerlos del líquido se le aplica cloro, alumbre y químicos.

"Nos toca porque nos toca, sin que ningún técnico nos haya dado ninguna clase sobre cómo descontaminar el agua. Nos toca utilizar cloro y alumbre y cuando el agua ya está medio clarita así la servimos para poderla consumir, porque no hay de otra, cuando nos toca bañarnos nos toca con ese mismo líquido". 

Explicó que la comunidad conoce del peligro que implica la práctica artesanal pero que ante la necesidad del líquido no tienen más recurso.

"Uno sabe del riesgo que corre pero qué más podemos hacer si no hay otra opción. Hemos solicitado ayuda y solución porque la quebrada está roja y contaminada y nadie hace nada, por eso nos toca a nosotros ser creativos y hacer el proceso". 

La alternativa la desarrolla la misma comunidad porque no hay como obtener agua potable toda vez que en este momento se construye un acueducto obteniendo el liquido desde el río Chicamocha.