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Wilfredo Cañizares director de la Fundación Progresar, en diálogos con RCN Radio, señaló que luego del fin de la guerra armada con las Farc. en Norte de Santander, se aumentaron las denuncias de población víctima, por casos de desplazamiento, violaciones y amenazas permanentes.

Cañizares sostuvo que desde el 10 de enero al 30 de noviembre, se han atendido cerca de 4500 denuncias por violaciones a derechos humanos, lo cual prende las alarmas en el departamento.

"En comparación al año pasado, las denuncias aumentaron en más de 700 registros, y las cuales las relacionamos con las dinámicas de la frontera; han ocurrido muchas cosas en la región, hay mucho colombiano retornado que ha sufrido y pasado por situaciones difíciles y que acude a nosotros " expresó Cañizares.

Además dijo "Los últimos dos años han sido difíciles en temas de violencia social y política, a pesar que las cifras parecieran no mostrar la realidad, si son más altas este año, sobre todo de desapariciones forzadas, amenazas y sicariato, que representa el 85 por ciento de los asesinatos"

El Defensor de Derechos humanos, indicó que otro de los factores que incide en esta situación, es el recrudecimiento de la violencia en la zona del Catatumbo y el área de Frontera.

"Los municipios de Villa del Rosario, Puerto Santander y la ciudad de Cúcuta son más notables los niveles de criminalidad, donde hay grupos armados ejerciendo control de rutas del narcotráfico y armas; Sumado a la situación que se vive en el Catatumbo, donde se ha denunciado la presencia de carteles de la droga como los mexicanos y los hondureños"

El director de la Fundación Progresar continúa solicitando la presencia de la Defensoría del Pueblo, de la ONU y el gobierno nacional para atender la crítica situación de orden público que se vive en la zona de frontera.