Por: Hermes Landinez El drama de los que debieron dejar sus pertenencias , sus historias y parte de sus vidas del otro lado de la frontera, ha servido para evidenciar la solidaridad de los colombianos que siempre se crece ante la adversidad. Es el caso de Doña Rita González, una humilde mujer de 55 años, madre de tres hijos y quien desde hace cuatro meses no tiene trabajo, nada de lo cual le impidió abrir su espacio a seis familias colombianas deportadas de Venezuela en los últimos días Ella es cucuteña y su vivienda está ubicada en el sector conocido como La Playa, a pocos kilómetros de Venezuela. Allí doña Rita cocina y hospeda a quienes necesitan posada. "Lo hago de corazón, hacer esta obra de caridad sin esperar nada a cambio y con las ayudas de las distintas empresas cocino para adultos y niños", expresó la señora Rita a RCN La Radio. Esta mujer se ha convertido en la líder del sector de la Parada en donde conoce quien es deportado y quien no, admite que no permitirá que se sigan presentando colados aprovechando las ayudas del Gobierno. Diariamente madruga a las 6 de la mañana a realizar los desayunos y repartirlos a los damnificados, igualmente lo almuerzos y comida en hora de la noche. Rita González tiene una gran virtud de liderazgo y credibilidad, la misma canciller María Ángela Holguín la considera la mano derecha de los organismos de socorro frente a esta crisis humanitaria.