En un consejo de Ministros el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decretó las medidas de excepción en el estado de Zulia, frontera con Colombia en La Guajira, y ordenó el cierre de ese paso fronterizo, por lo que solicitó el refuerzo de tropas militares con más de tres mil soldados. Asimismo Maduro hizo un enérgico pronunciamiento en respuesta a las declaraciones del presidente Juan Manuel Santos sobre la crisis binacional, en el que reiteró que será su amigo, pero sin reglas y le dijo que no puede imponer condiciones para buscar un diálogo diplomático. El mandatario reunido con sus ministros en el palacio de Gobierno hizo una alocución televisiva en la que conminó al presidente colombiano, Juan Manuel Santos a dialogar sobre la situación fronteriza. Pero luego de afirmar que está dispuesto a "estrechar la mano" de Santos, anunció que elevaba el número de militares venezolanos en la frontera, sumando 3.000 efectivos más en tres municipios del estado Zulia, y cerrando el importante paso limítrofe por Paraguachón, en el extremo norte de la frontera entre ambos países. "He decidido proceder al cierre del paso fronterizo de Paraguachón en el estado Zulia", dijo, y declaró el estado de excepción en los municipios zulianos de Mara, Guajira y Almirante Padilla. En el estado Táchira en Venezuela, también fronterizo con Colombia, ya había 5.000 militares desplegados en zonas de seguridad desde mediados de agosto, cuando se inició el cierre unilateral de la frontera por orden de Maduro. Maduro pide a Santos que no le ponga reglas Maduro dijo al presidente Santos que su gobierno no está expulsando colombianos de territorio venezolano y al igual que su canciller Delcy Rodríguez, señaló que todo forma parte de una mentira orquestada por varios medios de comunicación "de ultraderecha". "Los colombianos que se fueron de Venezuela, lo hicieron voluntariamente y llegaron a Colombia a inventar cosas que no son (...) Lo que muestran otros medios sobre el éxodo de colombianos a nuestro país no es tenido en cuenta y si eso pasa es por algo (...) le ordené a la canciller poner un torniquete en la frontera para los colombianos...", aseguró Maduro. Igualmente el Presidente de Venezuela criticó fuertemente las recientes declaraciones de Juan Manuel Santos, en las que dice que se reunirá para buscar salidas a la crisis fronteriza, pero con la condición de que se respeten los derechos de los deportados; y le reiteró que no puede imponer condiciones. "Presidente Santos, usted no puede venir a mandar en Venezuela, aquí las reglas las pongo yo (...) yo he dialogado con cancilleres de otros paises que se ha prestado para el dialogo y yo estoy presto, pero no puedo permitir que me venga a decir qué es lo que tengo que hacer...", dijo el mandatario de los venezolanos. El presidente de Venezuela Nicolás Maduro, extendió igualmente la invitación a Santos para que entre los dos acaben con el paramilitarismo en Colombia y hagan frente a las problemáticas del contrabando y el narcotráfico que está azotando a los habitantes de frontera en las dos naciones. Mediación de vecinos En medio de acusaciones de parte y parte, tanto el presidente Santos como Maduro dijeron este lunes por separado que estaban abiertos a la mediación de los vecinos suramericanos. "Reitero mi disposición a reunirme con el presidente Maduro para que a través de un diálogo serio y respetuoso podamos resolver los problemas de la frontera, que afectan tanto a colombianos como a venezolanos", dijo Santos en una declaración tras un consejo de ministros. El mandatario colombiano reveló que la semana pasada habló con el presidente de Uruguay, Tabaré Vásquez, quien le "ofreció sus buenos oficios para facilitar el diálogo con Venezuela". "Acepté su ofrecimiento y le comuniqué que estaba dispuesto a que esta reunión fuera, inclusive, en Montevideo si él lo consideraba necesario", añadió. Por su parte Maduro dijo en la noche de este lunes que "aceptaba la mediación del gobierno de Brasil y de Argentina". El jefe de Estado venezolano confirmó que países como Uruguay y Ecuador también se han interesado en facilitar el acercamiento y el diálogo entre Caracas y Bogotá en una disputa en la que Maduro incluso ha afirmado que desde la capital colombiana se gesta un plan para asesinarlo. Sin embargo, desde dentro de Venezuela algunos analistas políticos afirman que la reciente tensión con el vecino país obedece a la baja popularidad, la crisis económica y las encuestas desfavorables al gobierno de Nicolás Maduro ante las legislativas de diciembre. Según Colombia hasta este lunes la crisis fronteriza ha dejado casi 14.000 colombianos afectados, entre ellos 1.443 deportados desde Venezuela y el resto que han huido por temor a ser expulsados sin sus familias o pertenencias. Por RCN La Radio con AFP