La religiosa Amanda Bedoya, la última persona que estuvo con Salud Hernández en el municipio de El Tarra el pasado 21 de mayo al mediodía, indicó que no cree que la periodista esté secuestrada. Amanda Bedoya dijo a RCN Radio que “la periodista Salud habló con alguien como si fuera un conocido, ella miró como si ya se distinguiera con el moto taxista, en ningún momento se observó que fuera en contra de su voluntad al subirse a la moto que la trasladó hasta el corregimiento de Filo Gringo”. Agrego la religiosa que inicialmente ella le dijo que no se fuera sola, que estaba dispuesta a acompañarla para evitar contratiempos en el camino hacia el corregimiento de Filo Gringo por los posibles problemas que se encontraría en la zona, sin embargo, la periodista le manifestó que “yo voy tranquila, a mi me interesa realizar todas las entrevistas que me faltan, no se preocupe que nada me va a pasar, voy a recoger mis cosas”.  Por otra parte, el alcalde del municipio de El Tarra, José de Dios Toro, dijo que no se tiene información concreta de la desaparición de Salud Hernández, solamente que se subió a una moto. “La verdad creemos que ella realiza un trabajo periodístico en la zona que enfrenta diversos problemas económicos y sociales, no hay prueba que se diga que es un secuestro, ella se fue por su propia voluntad, como lo dice la hermana Amanda”.  Frente a la desaparición de los periodistas de RCN TV, Diego D'Pablos y su camarógrafo Carlos Melo, el alcalde de El Tarra dijo a RCN Radio que “es lógico que a un periodista no lo retienen por un cambio económico, lo tienen para darle un mensaje al Gobierno, a las autoridades, a Colombia y al mundo, mi solidaridad con sus familiares por su preocupación”. Toro manifestó que posiblemente recuperarían la libertad por la comisión humanitaria conformada por la iglesia católica, Defensoría del Pueblo y la inspección de Policía, quienes han estado atentos a la pronta liberación por parte del ELN. Asimismo el alcalde manifestó que "la gente de la zona rural teme un enfrentamiento y quedar en medio del fuego cruzado y eso obliga a los padres a no enviar a los niños a estudiar y a paralizar sus demás actividades mientras siguen los diversos problemas económicos por olvido del Estado”.