El río Suárez, principal fuente hídrica que surte la población, redujo sustancialmente su nivel y provocó que las autoridades tomaran medidas de racionamiento del líquido.

Guepsa, Santander
Foto: RCN Radio

Aproximadamente a cuatro horas de Bogotá y distante 204 kilómetros de Bucaramanga, se encuentra el municipio de Güepsa,  principal centro panelero de Santander, donde a causa de la intensa sequía el río Suárez, principal fuente hídrica que surte la población, redujo sustancialmente su nivel y provocó que las autoridades optaran por medidas de racionamiento del líquido.

El mandatario local, Juan Erneth Ruíz Ruíz, indicó que la medida se tomó de manera conjunta con las directivas de la empresa CorpoGüepsa, con el fin de prevenir una emergencia de mayor proporción. El racionamiento de agua fue determinado desde las 4:00 pm de la tarde hasta las 4:00 de la mañana.

Erneth Ruíz agregó que el nacimiento de agua denominado “Las Flores”, donde inicialmente se había establecido el primer acueducto del municipio,  apenas presenta un caudal de un litro por minuto, y según afirma el mandatario, años atrás, su caudal era representativo; no obstante, actualmente no es suficiente para abastecer a los mil 200 usuarios existentes.

 

Thumbnail

Por cuenta de la escasez del líquido vital, se vienen generando inconvenientes en los 35 trapiches que existen para la producción panelera; razón por la cual, se están coordinando estrategias para poder suministrar agua a este sector productivo, que hace parte de la actividad económica más importante de la localidad.

Pese a que Güepsa es un municipio cuyo potencial turístico no es muy representativo y su temporada de mayor presencia de visitantes es en el mes de diciembre, su vocación panelera hace que lleguen transportadores y visitantes de diferentes regiones del país a cargar el producto, y con la sequía se prevé que pueden acentuarse las dificultades para atender los forasteros, por ello es necesario tomar preocupaciones.

“Hay racionamiento, pero a nosotros nos han dicho: mantengan tanque de reserva y en esas condiciones, yo no he tenido ningún problema”, señaló Leonor Gordillo, vendedora de jugos naturales, salpicón y tinto. Entretanto, la comerciante Hilda María Vargas, precisó que es preocupante porque todos los pozos que existían prácticamente se secaron. 

Y es que la preocupación es evidente, pues hace más de un mes que no llueve en el municipio, “Es muy raro, desde hace cerca de un mes no llueve en el municipio; llueve en los municipios vecinos, como Barbosa y Cite, pero hasta aquí no han llegado las lluvias”, dijo el alcalde, quien recordó que el año pasado el invierno fue el que predominó en el sector.

Aunque en condiciones normales, se dice que el municipio brinda el servicio las 24 horas, algunos agricultores  de la vereda San Isidro aseguran que siempre han sufrido por el agua.

 

Thumbnail

Jorge Luis González, cultivador de café, atribuye que además de la sequía, el intento fallido de hacer una represa en Vélez, que no funcionó, es el principal problema para este y otros sectores rurales. Sin embargo, ante la actual situación, el municipio está llevando agua a las veredas por medio de carrotanques.

Con la compleja situación que se viene afrontando, se ha pensado incluso en realizar una misa y una rogativa para agotar recursos materiales y espirituales, y así esperar que, “con el favor de Dios”, las lluvias vuelvan a hacer presencia en la jurisdicción del municipio.

El sacerdote Rito Celio González Zambrano, párroco de la población, señaló que la fe es importante y esta mueve montañas; pero que no basta con orar sino que es necesario que el corazón del hombre cambie, puesto que este es uno de los principales responsables del cambio climático. 

“Dejo este mensaje: que el agua es un recurso muy importante y es nuestra vida, y está en nuestra casa, y la casa es nuestra tierra. ¡Es importante seguir sembrando árboles!”, dijo el párroco, quien finalizó diciendo que Dios da los dones, pero al hombre le toca hacer la tarea.

Encuentre más contenidos

Fin del contenido