Los partidos políticos acordaron retomar el estudio de la reforma constitucional que crea 16 nuevas circunscripciones especiales de paz acordada en La Habana para después del 20 de julio. El apoyo a la iniciativa está enredado por cuenta de los reparos expresados por varios legisladores que argumentan que la iniciativa le otorgará más curules a la guerrilla de las Farc en la Cámara de Representantes. El Gobierno decidió acoger algunas propuestas que le otorgarán facultades al presidente de la República para suspender elecciones en las zonas de conflicto por problemas de orden público y otra para evitar que exguerrilleros participen en las elecciones como integrantes de organizaciones sociales o de víctimas. La senadora Viviane Morales afirmó que el proyecto beneficia a la Unión Patriótica y al partido de la guerrilla como quedó consignado en una propuesta que hubo en el Consejo Electoral. “De partidos y movimientos políticos con personería jurídica que no cuenten con representación en el Congreso de la República, es decir, para el partido de la UP y para el partido de las Farc”, indicó. Sin embargo, Jairo Estrada, de Voces de Paz, afirmó que “no son curules para las Farc” sino para que las zonas más afectadas por el conflicto tengan representación política en el Congreso. “Es falso, cesen ya la argumentación de la construcción de un enemigo que está dejando de serlo en la medida que está cumpliendo con el proceso de dejación de armas”, indicó. Otros protestaron que no se le quiere permitir a los partidos tradicionales presentar candidatos para estas circunscripciones, lo cual sería inconstitucional. Lo cierto es que estos argumentos tienen enredado el proyecto, por lo que el Senado intentará volverlo a poner a consideración de la plenaria en la próxima legislatura.