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General (r) Henry William Torres Escalante. Foto: Ejército Nacional.



El general retirado del Ejército Henry Torres Escalante, investigado por su presunta implicación en casos de ejecuciones extrajudiciales y quien gozaba de libertad condicional gracias a la Justicia Especial para la Paz (JEP), se entregó este martes a las autoridades.

Torres Escalante hizo efectiva su entrega ante las autoridades de Policía Judicial, tras ser acusado por su presunta participación en la ejecución de dos campesinos (Daniel Torres y su hijo Julio Torres, menor de edad), quienes fueron presentados como guerrilleros abatidos en combate, en hechos registrados en la finca El Triunfo, en el municipio de Aguazul (Casanare) el 6 marzo de 2007.

El oficial en retiro había recuperado su libertad en agosto de 2017, luego de acogerse a los beneficios de la JEP. Sin embargo, el Tribunal Superior de Yopal, el 20 de diciembre,  determinó que dicha justicia alternativa no está actualmente activa, por lo que no se puede aplicar.

En el escrito de acusación la Fiscalía  citó a un grupo de testigos, entre los que se encuentran varios integrantes de la Brigada XVI del Ejército con sede en Yopal, quienes aseguraron que el general había planeado la incursión a la finca y el asesinato de estas dos personas para presentarlas como guerrilleros del ELN.

El plan, según señalaron los testigos, tenía como finalidad silenciar a los dos jornaleros, quienes eran testigos en otros casos de “falsos positivos” en los que habrían participado otros integrantes del Ejército Nacional en la región. (Lea: Libertad del coronel (r) Robinsón González abre la puerta a la CPI: víctimas de falsos positivos)

Los militares señalaron que habían recibido instrucciones precisas a la hora de ejecutar esa acción por parte del general Torres.

El abogado Jaime Granados, quien defiende los intereses del general en retiro, cuestionó en su momento la orden de recaptura, al considerar que su cliente confió en los beneficios jurídicos que establece la JEP.